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6 dic. 2017

Descubierto el agujero negro más lejano nunca antes observado por la humanidad

Un equipo de astrónomos, incluyendo dos del MIT, han descubierto el agujero negro supermasivo más lejano nunca antes observado por la humanidad. 

Ilustración sobre el hallazgo del agujero negro más lejano encontrado hasta ahora. Crédito: Robin Dienel (Carnegie Institution for Science).
 
¿Cómo creció el Universo después del Big Bang? ¿Por qué y cómo aparecieron las galaxias y las estrellas? La mejor forma de contestar a estas preguntas es coger un telescopio muy potente, cuanto más mejor, y tratar de mirar muy lejos. Desde allí llega la luz que el Universo liberó en el pasado, hace miles de millones de años, y que por eso permite ver una «diapositiva» de cómo era el Cosmos cuando apenas estaba dando sus primeros pasos. Siempre que los telescopios lo permitan, el límite está en el punto en que en el Universo aún no había aparecido la luz.

Una investigación dirigida por Eduardo Bañados, investigador de los Observatorios de la Institución Carnegie para la Ciencia, ha descubierto el agujero negro supermasivo más distante alguna vez observado. El objeto está situado a una distancia inimaginable, de más de 13.000 millones de años luz. De hecho, la luz estudiada por Bañados fue emitida cuando el Universo apenas tenía el 5 por ciento de la edad actual: es decir, unos 690 millones de años después del Big Bang. El hallazgo se ha publicado recientemente en la revista Nature.

Si, a pesar de la distancia, los astrónomos han podido detectar este objeto, es porque es extremadamente brillante. Para empezar, el agujero negro tiene una masa aproximada de 800 millones de soles (unas 200 veces más que Sagitario A, el agujero negro del centro de la Vía Láctea). Además, en el momento en que emitió la luz que ahora ha llegado a la Tierra, este agujero negro estaba absorbiendo enormes cantidades de materia en el centro de su galaxia, lo que le convertía en un cuásar, una fuente emisora de rayos X, luz visible y otras longitudes de onda y que está entre los objetos más brillantes del Universo.

Lo interesante de esta mole tragona de materia es, para Bañados, que supone un reto para las teorías que explican el nacimiento y evolución de los agujeros negros supermasivos: «Reunir toda esa masa (800 millones de soles) en menos de 690 millones de años (la edad del Universo cuando el objeto emitió la luz que ha llegado ahora a la Tierra) es un reto enorme para las teorías del crecimiento de agujeros negros», ha asegurado el astrofísico.

La respuesta a este dilema, la presencia de moles tan pesadas que en teoría requieren mucho tiempo para formarse en un Universo recién nacido, es que al comienzo las condiciones era distintas a las actuales. Por eso, en la actualidad podría ser imposible que se formaran agujeros negros mayores a la docena de masas solares.

Cuando el Universo era una sopa oscura

Después del Big Bang, el Universo era parecido a una gran sopa oscura de partículas extremadamente energéticas que se expandía y enfriaba a gran velocidad. Unos 400.000 años después de la gran explosión, las partículas se reunieron en torno a átomos de hidrógeno gaseoso neutral. Todo era oscuro hasta que la gravedad permitió que el hidrógeno se concentrara en algunos puntos hasta tal punto que la presión y la temperatura permitieron activar reacciones de fusión nuclear: y así nacieron estrellas y galaxias.

Estas comenzaron a liberar energía suficiente como para excitar el hidrógeno de los alrededores ionizarlo (al robarle un electrón), durante la llamada época de la reionización. Gracias a esto, poco a poco el Universo se hizo transparente a la luz, y los fotones pudieron viajar libremente por el espacio.

Apenas 690 millones de años después de que ocurriera esto, en plena época de la reionización, el agujero negro supermasivo observado por Eduardo Bañados alcanzaba los 800 millones de soles. ¿Cómo es posible, entonces, que en tan poco tiempo un objeto así acumulara tanta materia? ¿Hay algo que se esté pasando por alto?

Aún no hay forma de saberlo, per los autores han encontrado que los alrededores de este cuásar están plagados de hidrógeno neutral, ese tipo de gas anterior a la era de la reionización, y que indica que los astrónomos están ante un objeto muy antiguo.

Este agujero negro ha sido detectado gracias a unos instrumentos de los telescopios Magallanes de la Institución Carnegie para la Ciencia y la distancia se ha calculado gracias al desplazamiento hacia el rojo, un efecto que ocurre como consecuencia de la expansión del Universo y que recuerda a lo que ocurre cuando la sirena de una ambulancia se aleja o se acerca a nosotros: las ondas del sonido se desplazan hacia los graves o hacia los agudos; en este caso, la luz emitida por el cuásar se desplaza hacia el rojo porque se está alejando. Tanto que alcanza un desplazamiento en el rojo de 7,54, que equivale a alrededor de 13.000 millones de años luz de distancia.

Tal como ha explicado Xiaohui Fan, coautor del estudio e investigador en la Universidad de Arizona (EE.UU.), este orden de distancais hace que los cuásares sean extremadamente débiles en el cielo. «Hasta ahora solo se conocía un cuásar con un desplazamiento hacia el rojo mayor a siete, a pesar de la exhaustiva búsqueda».

Los astrónomos calculan que debe de haber entre 20 y 100 cuásares tan brillantes y lejanos como el descubierto por el equipo de Bañados en todo el cielo, por lo que esta investigación es realmente muy importante para explicar qué ocurría en el Universo cuando era extremadamente joven. La próxima generación de telescopios, como el TMT o el Gran Telescopio de Magallanes, ayudarán mucho a este tipo de búsquedas.

13 oct. 2017

Astrónomos logran ver al otro lado de nuestra galaxia

Astrónomos lograron algo que hasta ahora era difícil: ‘ver’ al otro lado de nuestra galaxia, la Vía Láctea, midiendo la distancia a una región donde se están formando estrellas.


Es la primera vez que se logra ver, es ‘tierra’ desconocida, doblándose a la vez la distancia más lejana que se había medido en la galaxia.

Esa medición es básica para entender la estructura de la Vía Láctea, una galaxia espiral, en la que la mayoría del material que la conforma consiste en estrellas, gas y polvo que yacen en un disco aplanado en el cual está nuestro Sistema Solar metido.

Como no podemos ver la galaxia de frente, incluyendo sus brazos espirales, solo se puede hacer su mapa midiendo distancias a objetos en otros puntos.

Así, los astrónomos usaron una técnica, paralaje trigonométrico, que usó en 1838 Friedrich Wilhelm Bessel para medir la distancia a la estrella 61 Cygni en la constelación del Cisne. Con la técnica se mide el cambio aparente en la posición en el cielo de un objeto visto desde sitios opuestos de la Tierra en su órbita alrededor del Sol. Ese efecto se demuestra colocando un dedo delante de nuestra nariz y alternadamente cerrar un ojo, con lo cual el dedo parece cambiar de posición.

Midiendo el ángulo del cambio aparente de un objeto permite a los astrónomos calcular mediante trigonometría la distancia a ese cuerpo.

Con el Very Large Baseline Array (un sistema de 10 radiotelescopios en Socorro, Nuevo México, Estados Unidos, se hicieron observaciones en 2014 y 2015 midiendo una distancia de más de 66.000 años luz a la región de formación estelar G007.47+00.05 en el lado opuesto de nuestra galaxia, mucho más allá del centro, del cual estamos a 27.000 años luz. El récord previo de una medida por paralaje era de 36.000 años luz.

“La mayoría de las estrellas y del gas en nuestra galaxia está dentro de esta distancia medida desde el Sol. Con el VLBA tenemos ahora la capacidad de medir suficientes distancias para trazar los brazos espirales y conocer sus formas”, explicó Alberto Sanna, astrónomo del Max Planck Institute for Radio Astronomy en Alemania.

La región observada incluye áreas donde las moléculas de agua y metanol actúan como amplificadoras de radio señales (masers, el equivalente en ondas de radio a los láseres en las ondas de luz). Eso efecto torna las señales de radio brillantes, fácilmente observables con radiotelescopios.

En la Vía Láctea hay cientos de regiones similares de formación estelar que incluyen masers. “Entonces tenemos una cantidad de postas para usar en nuestro proyecto de mapeo. Pero lo que hicimos es especial: mirar a través de la Via Láctea y pasar el centro hasta el otro lado”, expresó otro de los involucrados en el trabajo, Karl Menten.

Se espera que en 10 años se tenga un mapa completo de nuestra galaxia.

6 oct. 2017

Astrónomos desconcertados por la presencia de un gas presente en la fusión de unas galaxias

Los científicos investigan el resurgir de una cola de electrones brillantes que se extinguió después de la fusión entre un grupo de galaxias. Según los investigadores, el haz de luz sigue brillando en el universo cien millones de años después de su aparición.


Astrónomos han presenciado una cola de gas de una galaxia que se extinguió lentamente, pero luego volvió a encenderse. No está claro de dónde proviene la energía para tal 'rejuvenecimiento'. Los científicos estaban investigando Abell 1033. Este es un grupo que consta de dos grupos más pequeños en fusión.

Los grupos de galaxias son las estructuras más grandes del universo. Pueden contener cientos o miles de galaxias similares a la Vía Láctea. Los grupos más pequeños pueden fusionarse para formar un grupo más grande.

Los astrónomos observaron que una galaxia individual en un cúmulo de Abell 1033 dejó un rastro de gas mientras viajaba a través del otro cúmulo. En una escala astronómica, semejante sendero se parece al rastro de humo de color detrás de un avión acrobático.

Los astrónomos habían esperado que el rastro de gas, como los que están detrás de un avión de acrobacias, moriría lentamente y eventualmente desaparecería. Para su asombro, vieron que el final del sendero de gas era más brillante que el medio. "Esto fue totalmente inesperado", dice Francesco de Gasperin, de la Universidad de Leiden, que lideró el estudio.

"A medida que estas nubes de electrones irradian su energía a lo largo del tiempo, deben ser más débiles y desaparecer; en este caso, después de más de cien millones de años, la cola de electrones brilla intensamente".

Todavía no hay una explicación precisa del fenómeno. Parece que el sendero se ilumina cerca del centro del otro grupo de galaxias. De Gasperin dice: "Parte de la energía liberada en el evento de fusión debe haber sido transferida para rejuvenecer la nube de electrones".

La investigación sobre la fusión de cúmulos de galaxias es complicada porque los astrónomos sólo ven una instantánea del proceso que en total dura miles de millones de años. Además de eso, los telescopios que son necesarios para la investigación tienen que recibir señales con frecuencias extremadamente bajas.

24 sept. 2017

Los extraterrestres podrían estar vigilándonos

Si nosotros buscamos, quizás otros también hagan lo mismo.

La imagen muestra desde dónde pueden observarse los tránsitos de los planetas del Sistema Solar. Cada línea representa un mundo y la Tierra es la línea azul- 2MASS / A. Mellinger / R. Wells

Un grupo de científicos de la Universidad de la Reina en Belfast y el Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar en Alemania han examinado cómo una civilización extraterrestre podría descubrir la existencia de la Tierra utilizando nuestros propios métodos. Y según sus cálculos, que explican en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society, al menos nueve planetas fuera del Sistema Solar están en una posición ideal para dar con nosotros. Nos delataría nuestro paseo alrededor del Sol.

Hasta la fecha, los astrónomos han descubierto miles de planetas que orbitan estrellas distintas de nuestro Sol, llamados exoplanetas, gracias a misiones como, por ejemplo, el telescopio Kepler. Aunque existen diferentes métodos, la gran mayoría han podido ser detectados gracias a lo que se conoce como tránsitos, es decir, el paso de un mundo por delante de su estrella anfitriona desde nuestra perspectiva. Cada vez que lo hace, la luz del astro se debilita a intervalos regulares, lo que desvela la existencia del planeta. (Más noticias sobre exoplanetas aquí).

En el nuevo estudio, los autores se preguntan cómo vería un observador alienígena el Sistema Solar utilizando esta misma técnica. Para ello, identificaron partes del cielo distante desde donde se veían varios planetas de nuestro Sistema Solar pasar frente al Sol, las llamadas «zonas de tránsito», concluyendo que los planetas terrestres (Mercurio, Venus, Tierra y Marte) son mucho más propensos a ser localizados que los planetas Jovianos más lejanos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), a pesar de su tamaño mucho mayor.

Pequeños pero más cercanos

«Los planetas más grandes bloquearían naturalmente más luz cuando pasan delante de su estrella», explica el autor principal del estudio, Roberto Wells. «Sin embargo, el factor más importante realmente es lo cerca que está el planeta de su estrella madre y como los planetas terrestres están mucho más cerca del Sol que los gigantes de gas, es más probable que se vean en tránsito».

Para localizar mundos desde los cuales otra civilización tendría la mejor oportunidad de detectar nuestro Sistema Solar, los astrónomos buscaron partes del cielo desde las cuales se podía ver más de un planeta cruzando la cara del Sol. Encontraron que tres planetas podrían ser observados desde cualquier lugar fuera del Sistema Solar, y que no todas las combinaciones de tres planetas son posibles.

Segun Katja Poppenhaeger, coautora del estudio, «estimamos que un observador posicionado al azar tendría aproximadamente una probabilidad de 1 entre 40 de observar al menos un planeta. La probabilidad de detectar al menos dos planetas sería aproximadamente diez veces menor, y detectar tres sería diez veces más pequeño».

De los miles de exoplanetas conocidos, el equipo identificó 68 mundos donde los observadores verían uno o más de los planetas de nuestro Sistema Solar atravesar el Sol. Nueve de estos planetas están situados idealmente para observar los tránsitos de la Tierra, aunque ninguno de esos mundos se considera habitable.

Potencialmente habitables

Además, el equipo estima que debe haber aproximadamente diez mundos (actualmente no descubiertos) que están ubicados favorablemente para detectar la Tierra y son capaces de mantener la vida tal y como la conocemos. Sin embargo, hasta la fecha no se han descubierto planetas habitables desde los cuales una civilización pueda descubrirnos con una tecnología similar a la nuestra.

La misión K2 en curso de la nave espacial Kepler continúa cazando exoplanetas en diferentes regiones del cielo durante unos meses a la vez. Estas regiones están centradas cerca del plano de la órbita de la Tierra, lo que significa que hay muchas estrellas objetivo ubicadas en las zonas de tránsito de los planetas del Sistema Solar. Los planes del equipo para el trabajo futuro incluyen la orientación de estas zonas de tránsito para buscar exoplanetas, con la esperanza de encontrar algunos que puedan ser habitables.

21 ene. 2015

Captan misteriosa señal de radio espacial

Astrónomos australianos captaron, por primera vez en tiempo real, una señal de radio a 5.500 millones de años luz de la Tierra. La señal, conocida como Pulsos de Radio Ultrarrápidos (Fast Radio Burst en inglés) tuvo una duración de sólo unos milisegundos, y fue detectada primero por el telescopio Parkes, en Australia, además de otros 12 centros espaciales de todo el mundo, incluyendo a California, Islas Canarias, Alemania, Hawaii y Chile
 

La misteriosa señal, de origen aún indeterminado, pertenece a un tipo de eventos que generalmente se conocen tras analizar los datos despuès de varios meses o años de producirse, siendo el décimo evento desde 2007

De acuerdo a Emily Petroff, de la Swinburne University en Melbourne, a pesar de la breve duración del evento, la onda de radio contiene tanta energía como la que emite el sol en un día, aunque no se tienen datos certeros sobre cómo se originan.
Entre las teorías para explicar el extraño fenómeno se considera a un "Blitzar", una estrella de neutrones con una masa suficientemente grande como para colapsar en un agujero negro, pero que al mismo tiempo no alcanza a colapsar debido a la fuerza centrífuga. Así, su campo magnético pierde fuerza, enviando la señal de radio

Sin embargo, la existencia del Blitzar no está confirmada y se tienen otras opciones, como una estrella de neutrones con un potente campo magnético, o el destello de un magnetar. Se descartaron estallidos de rayos gamma o supernovas

Por ahora, sólo queda esperar a que un fenómeno similar se produzca, permitiendo descartar opciones e intentar entregar una explicación científica más convincente, tal vez asociando el evento a una galaxia o una región aún desconocida del espacio.
Los resultados fueron publicados en el Monthly Proceedings of the Royal Astronomical Society.

7 ene. 2013

En busca de vida extraterrestre desde Chile

Un equipo liderado por astrónomos británicos ha lanzado una ambiciosa búsqueda de planetas que orbitan estrellas cercanas, los más brillantes a la Tierra, en el Cerro Paranal del desierto de Atacama. ¿Su objetivo? Encontrar a los principales candidatos para la pregunta más importante de todas: ¿hay vida en otros lugares?

 
“Al final, se trata de la comprensión de nuestro lugar en todo esto que nos rodea. ¿Por qué estamos aquí? ¿Cuáles son las probabilidades de que algo similar puede ocurrir en otros lugares? ¿Qué gama de la vida está ahí?” dice Pollacco, un cazador de planetas de la Universidad de Warwick. “Estamos en un momento de la historia donde estamos a punto de ser capaz de responder a estas preguntas”.

Los trabajos de construcción de 2 millones de libras (907.18 kg) del próximo Estudio de Tránsito Generation (NGTS) se inicia a principios de este año cuando el primero de una docena de telescopios robóticos es transportada a la cima de la montaña de 2.635 metros (8.645 pies) de Paranal. 

El sitio aislado es el hogar de varias instalaciones, incluyendo el Observatorio Europeo del Sur Telescopio, y cuenta con excelentes condiciones atmosféricas para observar las estrellas.

Una vez que esté instalado, los telescopios mirarán hacia el cielo a través del techo abierto de un edificio de protección realizada por una firma de Cornualles. Los telescopios son extremadamente sensibles a los cambios en el brillo de las estrellas. Trabajando al unísono, se vigilan las sombras fugaces emitidas por los planetas desconocidos.

Un planeta errante delante de su estrella – como se ve desde la Tierra – provoca un momentáneo oscurecimiento de la luz, imperceptible para el ojo humano y que se repite con cada órbita.

El equipo espera tener cuatro años para completar su estudio de las estrellas brillantes y cercanas. Cada año, cada telescopio se verá en cuatro trozos de cielo del tamaño de una mano extendida con el brazo en la misma inclimación. El grupo, que incluye a astrónomos del Centro Aeroespacial de Alemania y el Observatorio de Ginebra, tienen la esperanza de ver decenas de planetas dos a cinco veces el diámetro de la Tierra.

LA FÓRMULA

En la tierra, el aire contiene una mezcla de gases que delatan la presencia de organismos vivos. Por ejemplo, sólo las plantas y bacterias fotosintéticas pueden producir grandes volúmenes de oxígeno. Indirectamente, el vapor de agua en el aire apunta a agua líquida en el suelo. Toda la vida en la Tierra depende del agua, y lo mismo puede aplicarse a la vida como la conocemos en otra parte.

Hay dos formas de medir la atmósfera de un planeta en tránsito. Ambos son endiabladamente difícil, pero se hizo ligeramente más fácil si la estrella del planeta orbita es brillante. La forma más común es medir las distintas longitudes de onda de luz que vienen de estrella madre del planeta, y ver cómo éstas cambian, cómo el planeta se mueve a través de su cara. 

El segundo método es más complicado todavía. Se busca los cambios de luz que provienen del planeta a medida que se mueven detrás de la estrella. Al igual que la Luna, aparece brillante porque refleja la luz del sol en nuestro camino, planetas tan lejanos reflejan la luz de sus propias soles a la Tierra. Esta luz desesperadamente débil  lleva la firma de sus gases constituyentes.

TAREA FORMIDABLE

Pollacco dijo que el equipo se basaría en una serie de otras tierras y espacio de los telescopios para estudiar las atmósferas de los planetas que encontraron. Primera línea será el Very Large Telescope, que ya está en marcha y funcionando en la montaña Paranal, y el Telescopio Espacial Spitzer.

Sin embargo, las esperanzan están sobre el James Telescopio Webb Space, un sucesor del Hubble, el cual se lanzará en cinco años, y el Telescopio Europeo Extra Grande, aprobado para la construcción en Paranal, en una reunión del consejo del Observatorio Europeo del Sur en diciembre del año pasado.

Aún con toda esta tecnología, la tarea es formidable. Para capturar luz de las estrellas que han pasado por la atmósfera de un planeta es bastante difícil. Para descubrir cómo su espectro ha cambiado como resultado es aún más. “Es una pesadilla. Es increíblemente difícil de hacer”, dice Pollacco. “Pero si esto era fácil de hacer, lo habría hecho.”
Fuente: diario La Tercera

6 ene. 2013

Así se forma un planeta

Se encontró un planeta formado de polvo estelar con el telescopio ubicado en los Alpes chilenos a 5.000 metros de altura, la imagen es evidencia para la teoría de formación de planetas con desechos cósmicos.




Un grupo de astrónomos que estudiaba una estrella recién nacida, ha capturado la formación de un planeta gigante, arrojando luz sobre una escena de la evolución planetaria nunca antes vista.

El equipo de astrónomos identificó dos corrientes delgadas de transmisión de gas que conectan el disco interior y el exterior de material cósmico que rodea a la joven estrella ‘HD 142527’. Estos filamentos de gas muestran la formación de un planeta con una masa dos veces mayor que el Sol.

"El único mecanismo conocido para producir estos densos flujos de gas residual de monóxido de carbono es la formación planetaria", dijo al portal 'Space.com' el científico Simon Casassus, de la Universidad de Chile.

Según la teoría astronómica, los planetas gigantes de gas similares a Júpiter se forman mediante la concentración de polvo cósmico que se forma alrededor de una estrella joven. La captura de ‘HD 142527’ representa la primera imagen de la fase inicial de formación de un planeta, es decir, la primera evidencia visual que apoya este fenómeno.

Según Casassus, estos chorros de gas son generados por la atracción gravitatoria que ejercen dos planetas gigantes, demasiado lejanos para ser vistos en la imagen, sobre la nube de polvo y gas circundante.

La imagen fue tomada por Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), un interferómetro revolucionario que comprende un conjunto de 66 radiotelescopios y está construido en los andes chilenos a unos 5.000 metros sobre el nivel del mar.

17 oct. 2012

Descubren planeta parecido a la Tierra

Científicos del Observatorio Europeo Austral (ESO) ha descubierto un planeta de masa similar a la Tierra en el sistema 'Alpha Centaury', el más cercano al Sistema Solar. Según han explicado los expertos, no se descarta que pueda estar acompañado "de otros mundos".
 

Los astrónomos detectaron el planeta girando alrededor de la estrella de tipo solar 'Alpha Centauri B', que forma parte de un sistema de tres estrellas situado a 4,3 años luz de distancia del Sistema Solar.

El planeta recién descubierto es tan masivo como la Tierra, aunque no es un gemelo ya que "está muy cerca de su estrella y registra temperaturas muy elevadas, por lo que no puede albergar vida tal y como se conoce", ha apuntado el coautor del trabajo, Stephane Udry. Además, orbita alrededor de su estrella cada 3,2 días, a una distancia de seis millones de kilómetros.

La mera existencia de este planeta, al que han llamado 'Alpha Centauri B', sugiere que existen "mundos por descubrir más lejos de su estrella y tal vez en zona habitable", ha apuntado Udry. "La mayoría de los planetas con masa baja están en sistemas de dos, de tres o de hasta seis o siete planetas, fuera de la zona habitable", ha apuntado.

Así, los expertos han indicado que es tan importante el hallazgo como las perspectivas que abre de cara a la detección de nuevos cuerpos en zonas habitables de un sistema que está muy cerca del Sistema Solar. A partir de ahora 'Alpha Centaury' podría ser un punto de referencia para la búsqueda de vida en el Universo", ha apuntado el investigador.

EL HALLAZGO 

Para lograr este descubrimiento, que será publicado este jueves en 'Nature', el equipo de investigación ha usado un instrumento llamado Radial de Alta Precisión Buscador de Planetas por Velocidad (HARPS), que es parte del telescopio de 3,6 metros del ESO en La Silla (Chile). Este instrumento permite a los astrónomos recoger los pequeños bamboleos de un planeta en órbita gravitacional inducidos por su estrella madre.

En el caso de 'Alpha Centauri B', estas oscilaciones son muy pequeñas, por lo que se tardó más de 450 mediciones HARPS durante cuatro años de observaciones. "Es un descubrimiento extraordinario y ha logrado poner nuestra técnica al límite", ha señalado ESO.
Fuente: Europa Press

16 oct. 2012

Hallan planeta de cuatro soles

Astrónomos aficionados y expertos de Yale descubren un sistema estelar binario que, a su vez, es orbitado por un segundo par de estrellas distantes.


Un equipo de astrónomos aficionados, en colaboración con expertos de la Universidad de Yale, ha descubierto un planeta con cuatro estrellas. Más concretamente, el planeta, llamado PH1, gira alrededor de un sistema estelar binario que, a su vez, es orbitado por un segundo par de estrellas distantes.

Según han explicado los expertos, se trata del primer sistema como éste y han señalado que se trata de una configuración planetaria "extremadamente rara". El astrónomo Meg Schwamb ha indicado que "actualmente solo se conocen seis planetas que orbitan dos estrellas, y ninguno de ellos se movió en órbita alrededor de otras compañeras estelares".

Los astrónomos han llamado a este 'mundo' recién descubierto 'sistema circumbinario'. "Los planetas circumbinarios son los extremos de la formación de planetas", ha señalado Schwamb, quien ha apuntado que "el descubrimiento de estos sistemas obliga a los expertos a volver a la mesa de dibujo para entender cómo estos planetas pueden nacer y evolucionar dinámicamente en estos ambientes difíciles".

PH1 es un gigante de gas con un radio de alrededor de 6,2 veces el de la Tierra --algo mayor que Neptuno-- y es denso, con una masa unas 170 veces mayor que la Tierra. Gira en torno a sus estrellas más o menos cada 138 días. Más allá de la órbita del planeta, a una distancia de alrededor de 1.000 UA (la distancia entre la Tierra y el Sol) está el segundo par de estrellas que orbitan el sistema planetario.

Se trata del primer planeta identificado por el programa de voluntarios Planet Hunters (planethunters.com), que utiliza datos de la sonda espacial Kepler de la NASA, diseñada especialmente para buscar señales de planetarias. Así, los científicos que hallaron este sistema circumbinario descubrieron huecos débiles en la luz causada por el planeta al pasar por delante de sus estrellas madre, un método común de encontrar planetas extrasolares.

Durante la presentación de este trabajo, en la Sociedad Astronómica Americana celebrada en Reno (Nevada), los expertos han destacado la importancia de la colaboración ciudadana para este tipo de hallazgos. "Este sistema único podría haber pasado desapercibido si no fuera por los agudos ojos de la opinión pública", ha destacado Schwamb.

Por su parte, los dos aficionados que han llevado a cabo este hallazgo, Robert Gagliano (Arizona) y Kian Jek (California) han destacado que se quedaron "sorprendidos" cuando vieron el nuevo sistema y han apuntado que "es un gran honor ser un cazador de planetas y trabajar mano a mano con astrónomos profesionales, haciendo verdaderas contribuciones a la ciencia".

Fuente: Diario Público

25 sept. 2012

Descubren que nuestra galaxia está dentro de un halo de gas

Nuestra galaxia no deja de maravillarnos. La sorpresa ha llegado esta vez de la mano de un equipo de astrónomos a los mandos tel telescopio de rayos X Chandra, de la NASA. La Vía Láctea, en efecto, parece estar completamente rodeada por un enorme halo de gas ardiente que se extiende en todas direcciones formando un "globo" de varios cientos de miles de años luz de diámetro. 


La masa total del gigantesco halo, dicen los investigadores, es comparable a la de la suma de todas las estrellas que hay en la galaxia. Si estos datos se confirman, podrían resolver el "misterio de los bariones perdidos", un problema que lleva más de una década atormentando a astrónomos de todo el mundo. El estudio se ha publicado en The Astrophysical Journal.

Los bariones son las partículas (como protones y neutrones) que constituyen los "ladrillos" de la materia sólida. De hecho, el 99,9 % de la masa de los átomos que hay en el Universo está compuesta de bariones. Los datos obtenidos de halos de gas y de galaxias extremadamente lejanas indican que la "materia bariónica" presente en la juventud del Universo representaba cerca de un sexto de la masa de la detectada, pero nunca observada, materia oscura. Sin embargo, en el presente, y más de 10.000 millones de años después, el "censo" de los bariones presentes en las estrellas y el halo de nuestra galaxia (y de las galaxias más próximas) muestra apenas la mitad de los que debería haber.

Ahora, un equipo de cinco investigadores, usando de forma combinada el telescopio norteamericano Chandra, el europeo XMM-Newton y el japonés Suzaku, han logrado determinar los la temperatura, la extensión y la masa de este infernal halo de gas. Así, los científicos han determinado que la temperatura del halo oscila entre los 100.000 y los 250.000 grados centígrados, varios cientos de veces más caliente que la superficie del Sol.

Otros estudios han mostrado que la Vía Láctea, igual que otras galaxias, está literalmente encerrada en bolsas de gas caliente, con temperaturas que oscilan entre los 10.000 y los 100.000 grados. Pero la nueva investigación demuestra que el halo de gas ardliente que envuelve la Vía Láctea es mucho más grande y masivo que la bolsa cálida que la rodea. "Sabemos que el gas está alrededor de la galaxia -afirma Anjali Gupta, el primer firmante del estudio- . Y sabemos cómo está de caliente. Ahora, la cuestión principal es: ¿Cómo de grande es el halo? ¿Y cómo de masivo?"

Para empezar a buscar respuestas, los astrónomos complementaron los datos de Chandra con los del XMM Newton y el Suzaku. Y concluyeron que la masa del gas es realmente enorme, y oscila entre la de 10.000 y 60.000 millones de soles, quizá incluso más aún. "Nuestro trabajo -afirma por su parte Smita Mathur, coautor del estudio- muestra que, asignando valores razonables a cada parámetro, las observaciones del Chandra implican la existencia de una enorme reserva de gas caliente alrededor de la Vía Láctea. Una reserva que se extiende como mínimo hasta varios cientos de miles de años luz pero que podría llegar incluso a rodear todo nuestro grupo local de galaxias. Sea como sea, su masa es realmente enorme".

La estimación de la masa depende de factores como la cantidad de oxígeno en relación al hidrógeno, que es el elemento dominante en el halo de gas. No obstante, y a pesar de ser solo una estimación, los datos representan un importante paso hacia la solución del caso de los "bariones perdidos", un misterio que atormenta a los astrónomos desde hace más de una década.

Pese a todas las incertidumbres, el trabajo de Gupta y sus colegas constituye la mejor evidencia que tenemos de que los "bariones perdidos" de la galaxia se ocultan, en realidad en un halo de gas ardiente que envuelve toda la Vía Láctea. La densidad estimada del halo es tan baja que otros halos sililares alrededor de otras galaxias han pasado, hasta ahora, inadvertidos.

Fuente: ABC Ciencia

17 sept. 2012

Existen planetas en el centro de nuestra galaxia

Un nuevo estudio encuentra evidencias de su formación cerca del agujero negro central de la Vía Láctea.

Un grupo internacional de astrónomos ha encontrado pruebas de que en el violento corazón de nuestra galaxia y muy cerca de su agujero negro central se están formando planetas, algo que parecía imposible hasta ahora. El hallazgo se publica esta semana en Nature Communications.

A simple vista, el centro de nuestra galaxia puede parecer un lugar muy poco adecuado para que se formen planetas. Las estrellas se arremolinan allí y zumban a través del espacio como los coches en una autovía en hora punta. Para colmo, la enorme energía del centro galáctico provoca que muchas estrellas exploten en forma de supernova, llenando la región de violentas ondas de impacto y auténticas mareas de intensa radiación.

Por último, gigantescas fuerzas gravitatorias del gran agujero negro que duerme en el corazón de la Vía Láctea siembran el caos alrededor, retorciendo y deformandolo todo, incluído el espacio mismo.

A pesar de todo, un equipo de astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard Smithsonian acaba de demostrar que, incluso allí, pueden nacer nuevos planetas. ¿La prueba? El reciente descubrimiento de una nube de hidrógeno y helio (en la imagen) precipitándose hacia el centro de la galaxia y a punto de ser devorada por el agujero negro central. Los astrónomos sostienen que esa nube está hecha de los restos desmenuzados de lo que una vez fue un disco protoplanetario alrededor de una estrella que aún no ha sido descubierta.

"La desdichada estrella fue expulsada violentamente por el agujero negro central —afirma Ruth Murray-Clay, autora principal de un artículo recién aparecido en Nature Communications—. Ahora sigue su camino y aunque ha logrado sobrevivir al encuentro, su disco protoplanetario no ha sido tan afortunado".

La nube en cuestión fue descubierta el año pasado por un grupo de astrónomos que usaron el Gran Telescopio de Chile. Entonces se especuló que la nube se había formado cuando los chorros de gas de dos estrellas cercanas chocaron entre sí, igual que los vientos del desierto llevan la arena que forma las dunas.

Arrancado por mareas gravitatorias

Pero Murray-Clay y su colega Avi Loeb (coautor del artículo) proponen un origen muy distinto. Las estrellas recién nacidas retienen a su alrededor, y durante varios millones de años, un halo de gas y polvo (el material sobrante de su formación) del que después, eventualmente, surgirán los planetas de su sistema. Pero si una estrella se precipita contra el agujero negro del centro de la galaxia, la radiación y las mareas gravitatorias pueden, literalmente, arrancarle el disco en cuestión de unos pocos años.

Los astrónomos incluso han identificado la posible procedencia de la estrella perdida, un conocido anillo de estrellas que orbita el centro galáctico a una distancia de apenas la décima parte de un año luz. Los investigadores han encontrado decenas de jóvenes y brillantes estrellas del tipo O en ese anillo, lo cual sugiere que también debe de haber centenares de otras estrella mucho menos brillantes y que no podemos ver desde aquí.

A pesar de que el disco protoplanetario (la nube de gas y polvo) está siendo implacablemente destruida, las estrellas que aún están en el anillo siguen, por ahora, sujetando con fuerza sus propios discos de acreción. Por lo cual, muchas de ellas podrían estar formando planetas, incluso en medio de las condiciones hostiles de sus alrededores.

"Resulta fascinante pensar que hay planetas formándose tan cerca del agujero negro —afirma Loeb—. Si nuestra civilización habitara en uno de esos planetas, habríamos podido probar mucho mejor que aquí las teorías gravitatorias de Einstein, y habríamos podido producir energía limpia simplemente lanzando nuestra basura al agujero negro".

12 sept. 2012

Confirman que la energia oscura es real

La energía oscura existe realmente, asegura un equipo de astrónomos de la Universidad de Portsmouth, en el Reino Unido, y de la Universidad LMU de Múnich, en Alemania.


Tras dos años de investigaciones bajo la dirección de Tommaso Giannatonio y Robert Crittendens, los astrónomos afirman, más concretamente, que la probabilidad de que dicha energía exista es del 99,996%, que es el mismo nivel de probabilidad que ha servido para corroborar la existencia del bosón de Higgs.

Bob Nichol, uno de los autores del estudio, señala al respecto en un comunicado de la Royal Astronomical Society que, a pesar de que “la energía oscura es uno de los mayores misterios científicos de nuestro tiempo -por lo que no es sorprendente que haya tantos investigadores que cuestionen su existencia-, con este nuevo trabajo tenemos más confianza que nunca en que este componente exótico del universo es real, incluso aunque no tengamos ni idea de en qué consiste”.

En general, los astrónomos creen que la energía oscura se encuentra presente en todo el espacio, produciendo una presión que tiende a acelerar la expansión del Universo. De hecho, gracias a esta misteriosa sustancia pueden explicarse los resultados de observaciones que apuntan a que el cosmos sufre una expansión acelerada.

Explicación de la expansión del universo

Hace una década, otro grupo de astrónomos, observando el brillo de una supernova distante, se dio cuenta de que la expansión del Universo parecía estar acelerándose. La aceleración fue entonces atribuida a una fuerza asociada a la energía oscura, que ahora se piensa conforma el 73% del contenido del cosmos (un 24% sería de materia oscura y sólo un 3% de la materia que hasta hace unos años se creía componía todo el universo).

A pesar de que los investigadores que hicieron este descubrimiento - Adam Reiss, Saul Perlmutter y Brian P. Schmidt- recibieron el Premio Nobel de Física en 2011 por su hallazgo, la existencia o no de la energía oscura todavía sigue siendo un tema de candente debate dentro de la comunidad científica.

De hecho, muchas otras técnicas han sido usadas para confirmar la realidad de la energía oscura, pero estas han arrojado bien pruebas indirectas de la aceleración del universo bien pruebas demasiado propensas a las incertidumbres.

Aún así, se ha conseguido una evidencia clara de la existencia de energía oscura, a partir del llamado efecto Sachs-Wolfe integrado.

Deducción por comparación

Este efecto es una propiedad del fondo de radiación cósmica de microondas (CMB) o radiación del calor residual del Big Bang, que se puede ver por todo el cielo.

En 1967, sus descubridores, Rainer Kurt Sachs y Arthur Michael Wolfe, propusieron que la luz de esta radiación podría tornarse ligeramente más azul cuando pasaba a través de los campos gravitacionales de conglomerados de materia, un fenómeno conocido como corrimiento al rojo gravitacional.

En 1996, Robert Crittenden y Neil Turok llevaron esta idea al siguiente nivel sugiriendo que los astrónomos podrían observar esos pequeños cambios en la energía de la luz, o fotones, comparando la temperatura de la radiación medida con mapas de galaxias del Universo local.

En ausencia de energía oscura, no habría correspondencia entre esos mapas (del fondo de microondas cósmicas distante y el de la distribución de galaxias relativamente cercanas), pero la existencia de energía oscura podía producir un efecto extraño, nada lógico: los fotones del fondo cósmico de microondas ganarían energía al atravesar grandes cúmulos de masa.

Pero los resultados de la comparación no fueron los esperados, la señal de energía oscura obtenida resultó demasiado débil, por lo que algunos científicos sugirieron que en realidad podía estar causada por otras fuentes, como el polvo presente en nuestra galaxia.

Necesidad de futuros sondeos

Desde las primeras publicaciones sobre el efecto Sachs-Wolfe integrado, varios astrónomos han cuestionado las detecciones originales del efecto y han puesto en duda las evidencias sobre la existencia de la energía oscura.

Para este nuevo trabajo, el equipo de astrónomos ha rexaminado todos los argumentos contra la detección Sachs-Wolfe, así como ha mejorado los mapas utilizados en el trabajo original.

A partir de su concienzudo análisis, los científicos concluyen que hay un 99,996% de posibilidades de que la energía oscura sea responsable de las partes más calientes de los mapas de fondo de microondas cósmicas.

Según ellos: “La futuros sondeos en el fondo de microondas cósmico y de las galaxias podrían proporcionar una medición definitiva y como confirmar la relatividad general, incluyendo la energía oscura. O, quizá, podrían suponer la necesidad de una comprensión completamente nueva sobre cómo funciona la gravedad”.

Fuente: Tendencias21

13 may. 2010

Desapareció un cinturón de Júpiter

Fenómeno ocurrió cuando Júpiter orbitaba el otro lado del Sol y estuvo oculto de la Tierra por varios meses.


Los astrónomos no pueden explicarse cómo uno de los cinturones del planeta Júpiter, el “cinturón ecuatorial austral” (SEB por sus siglas en inglés), desapareció.

Los cinturones no son marcas sobre la superficie del quinto planeta del Sistema Solar, sino nubes. El SEB era una nube gigante formada por un compuesto de hielo de amoníaco, azufre y fósforo, flotando sobre el planeta. Este cinturón ya había desaparecido en 1990 y en 1973, por lo que esta desaparición no es tan extraña. La diferencia en este caso es que se esfumó repentinamente.

Según el portal PopSci, debido a la dinámica orbital de la Tierra y Júpiter, la causa de esta desaparición nos resulta extraña. Júpiter ha estado orbitando al otro lado del Sol desde finales de 2009, oculto a nuestra vista durante los últimos meses. El cinturón de Júpiter desapareció mientras estaba escondido, y ahora que ha salido “a nuestra vista” observamos un cambio bastante drástico.

Supuestamente, el SEB debiera comenzar a regenerarse en los próximos meses a medida que vuelva a acumularse el gas y regresar a su estado “normal”. Los científicos están a la espera.

5 ene. 2010

Los tres 'ojos' de ALMA para observar el Cosmos

Los técnicos del Observatorio Astronómico Austral Europeo (ESO) han logrado conectar con éxito las tres primeras antenas del proyecto ALMA (Gran Conjunto Milimétrico de Atacama), un telescopio que aún está en pruebas y que supone una auténtica revolución tecnológica porque constará de 66 antenas que deben estar corodinadas.

Con las tres antenas que ya están en marcha y que pueden observar simultáneamente, los astrónomos podrán tener imágenes del Universo más frío (el gas molecular y el polvo, así como también los vestigios de la radiación del Big Bang), que es el que emite en longitudes de ondas más pequeñas y, por tanto, es más difícil de conocer.

La tercera antena del complejo, situado en el Llano de Chajnantor, en el desierto chileno de Atacama, fue instalada en pasado 20 de noviembre. A continuación, los ingenieros y los astrónomos realizaron una serie de pruebas, hasta que observaron las primeras señales enviadas simultáneamente por las tres antenas, de 12 metros de diámetro cada una.

En estos momentos, según ha anunciado ESO, ya están trabajando las 24 horas del día para estabilizar el sistema.

Leonardo Tsti, el científico europeo del proyecto ALMA, explica que "cuando se recibió en octubre la primera señal de dos antenas, fue como el primer balbuceo de un bebé y ahora es como si hubiera dicho su primera palabra con significado". "La union de las tres antenas es el primer paso real hacia la meta de tener imágeens exactas de longitudes de onda submilimétricas", añade.

El objetivo último es que ALMA tenga más de 66 antenas de alta tecnología funcionando a la par, como un interferómetro, de forma que sea un solo telescopio cuyas imágenes sean de gran calidad, al combinar las señales recibidas por todas ellas.

Wolfgang Wild, director del proyecto europeo, añade que, a partir de ahora, los astrónomos tendrán el control de las turbulencias de la atmósfera terrestre que degradan la calidad de las imágenes, lo que no se podía conseguir con solo dos antenas.

Para alcanzar esa meta, utilizaron la luz que proviene de una fuente de otra galaxia muy distante, el cuásar QSO B1921-293, muy conocido porque emite en longitudes de onda muy largas. La señal llegó con mucha estabilidad.

ALMA es un proyecto europeo, en cooperación con Estados Unidos, Japón y Chile. Se espera que las primeras observaciones científicas tengan lugar en 2011, una vez que están montadas más antenas.

20 dic. 2009

El primer barco extraterrestre

Científicos estadounidenses tienen el ambicioso plan de hacer navegar un pequeño barco en una de las lunas de Saturno.


Si la agencia espacial estadounidense NASA da el visto bueno se trataría, según publica BBC, de la primera exploración de un mar extraterrestre. El proyecto lleva dos años en fase de estudio y en las próximas semanas se espera que la NASA lo anuncie formalmente.

La idea se ha discutido en los últimos días en la conferencia de la Unión Estadounidense de Geofísica en San Francisco, el encuentro de estudiosos de la Tierra más importante del mundo.

La intención de un grupo de científicos estadounidenses es acercarse a explorar los grandes ríos y lagos que se encuentran en Titán, una de las lunas de Saturno, que esconde cuencas de metano líquido, no de agua.

Para ello, el equipo pretende lanzar a los mares de Titán un pequeño barco con instrumental científico en su interior, concretamente en uno de los lagos más grandes de esta luna, el Ligeia Mare.

La idea es lanzar el bote al espacio en una nave en 2016, aunque debido al largo viaje, no estaría navegando en Titán antes de 2023.

3 dic. 2009

Descubiertos los primeros 'marcianos' en Reino Unido

Un grupo de científicos ha descubierto tras unos análisis en una piedra de meteorito procedente de Marte fósiles de bacterias procedentes del planeta rojo.


La roca fue hallada en Egipto en 1911 y ahora un nutrido grupo de científicos de la NASA creen haber descubierto una colonia de 'marcianos' fosilizados. La roca se puede ver en el museo de Historia Natural de Londres.

Tal y como explica el diario The Sun, los científicos utilizaron para su análisis un microscopio electrónico de barrido con el que tomaron numerosas fotografías de una zona de la roca, descubriendo una forma sensilla de vida fosilizada.

Fuente: The Sun

Asombroso retrato de una familia estelar de 500.000 años

Nunca antes se había fotografiado un área tan grande de cielo empleando la técnica de la óptica adaptativa.

Foto: Trumpler 14 (ESO)

El joven cúmulo de estrellas Trumpler 14 es revelado en una asombrosa fotografía del Observatorio Europeo Austral (ESO), mostrando detalles de esta familia de estrellas que tiene menos de un millón de años de edad y que está ubicado a unos 8.000 años-luz de distancia hacia la constelación de Carina (la Quilla).

La imagen fue captada utilizando el Multi-conjugate Adaptativa optics Demostrator (MAD) en el Very Large Telescope ubicado en cerro Paranal, en el norte de Chile.

Gracias a MAD, los astrónomos pudieron eliminar la mayor parte del efecto de distorsión de la atmósfera obteniendo imágenes muy precisas. MAD realiza esta corrección sobre una superficie mucho mayor del cielo que lo alcanzado por ningún otro instrumento actual de óptica adaptativa, permitiendo a los astrónomos tomar fotografías más amplias y nítidas.

Gracias a la alta calidad de las imágenes obtenidas, el equipo de astrónomos -equipo encabezado por Hugues Sana-, pudo obtener este retrato familiar. Así descubrieron que Trumpler 14 no es sólo el más joven -con una edad recién estimada en sólo 500.000 años- sino que también es uno de los cúmulos estelares más populosos de la nebulosa.

Los astrónomos contaron alrededor de 2.000 estrellas en su fotografía, abarcando todo el rango que va desde menos de un décimo hasta un factor de varias decenas de veces la masa de nuestro propio Sol.

LA DESTACADA

La estrella más sobresaliente es la súper gigante HD 93129A, una de las estrellas más luminosas en la Galaxia. Este titán tiene una masa estimada en 80 veces la del Sol y es aproximadamente dos millones y medio de veces más brillante.

Fuente: La Tercera

23 abr. 2009

Astrónomos de todo el mundo desconcertados por el descubrimiento de un gigantesco objeto en el universo


A simple vista parece una mancha insignificante, pero se trata de uno de los objetos más distantes que se han observado en el cosmos, a 12.900 millones de años luz de la Tierra.

Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto, gracias a los datos recogidos por varios telescopios, un gigantesco objeto de origen desconocido que existió en los albores del Universo, cuando sólo tenía 800 millones de años, un 6% de su edad actual.

El objeto o mancha se extiende a lo largo de 55.000 años luz, un tamaño récord para esa edad temprana del Universo, y fue bautizado Himiko como una legendaria reina japonesa, porque se detectó en el campo de visión del telescopio japonés Subaru.

 

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