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3 nov. 2018

La NASA pone fin a la misión Kepler

La NASA pone fin a la misión del telescopio Kepler

La agencia espacial explicó que Kepler se ha quedado sin el combustible necesario para otras operaciones científicas, por lo que la NASA ha optado por retirar el telescopio dentro de su órbita, lejos de la Tierra


La NASA anunció que ha decidido poner fin a la misión del telescopio espacial Kepler, un instrumento que ha servido para descubrir más de 2.600 exoplanetas en los últimos nueve años.

"Kepler ha superado todas nuestras expectativas y allanó el camino de nuestra exploración y búsqueda de vida en el sistema solar y más allá", señaló el director adjunto del Departamento de Misiones Científicas de la NASA, Thomas Zurbuchen, en un comunicado.

"No solo nos mostró cuántos planetas podrían estar ahí afuera, sino que generó un campo de investigación completamente nuevo. (…) Sus descubrimientos han arrojado una nueva luz sobre nuestro lugar en el universo", agregó Zurbuchen.

La NASA subrayó que “muchos” de los exoplanetas descubiertos a través de Kepler “podrían ser lugares prometedores para la vida”
El análisis más reciente de los descubrimientos de Kepler concluye que es probable que entre el 20 y el 50 por ciento de las estrellas visibles en el cielo nocturno tengan planetas pequeños, posiblemente rocosos, similares en tamaño a la Tierra y ubicados dentro de la zona habitable de sus estrellas.

De acuerdo a la NASA, eso significa que están ubicados a distancias de sus estrellas donde el agua líquida, un ingrediente vital para la vida tal como la conocemos, podría acumularse en la superficie del planeta.

El fundador de la misión Kepler, William Borucki, recordó que cuando se empezó a concebir esta idea hace 35 años, la humanidad "no sabía de un solo planeta" fuera del sistema solar.

“Ahora que sabemos que los planetas están en todas partes, Kepler nos ha puesto en un nuevo camino lleno de promesas para que las generaciones futuras exploren nuestra galaxia”, dijo el veterano investigador de la NASA.

Lanzado al espacio el 6 de marzo de 2009, el telescopio Kepler combinó técnicas para medir el brillo estelar con la cámara digital más grande equipada para las observaciones del espacio exterior en ese momento
Kepler realizó el primer reconocimiento de los planetas en nuestra galaxia y se convirtió en la primera misión de la agencia espacial estadounidense para detectar planetas del tamaño de la Tierra en las zonas habitables de sus estrellas.

Años más tarde y después de superar unas fallas mecánicas, Kepler descubrió más de 2.600 exoplanetas y analizó hasta 50.000 estrellas, de acuerdo a cálculos de la NASA.

14 dic. 2017

La NASA anuncia el descubrimiento de un nuevo sistema solar parecido al nuestro

Importante hallazgo de la NASA en el que comunican el descubrimiento de un sistema solar llamado Kepler-90 compuesto por ocho planetas como el nuestro que se agrupan a una distancia similar a la de los planetas vecinos a la Tierra.


Este descubrimiento se ha llevado a cabo gracias a la tecnología de la NASA y su telescopio Kepler, junto a inteligencia artificial proporcionada en colaboración con el gigante tecnológico Google.

En este comunicado de prensa han participado Paul Hertz, el director de la división de astrofísica de la Nasa, que se encarga de buscar exoplanetas similares a la Tierra; Christopher Shallue, un ingeniero de software experto en inteligencia artificial de Google; Andrew Vanderburg, un astrónomo de la Universidad de Texas en Austin que se ha centrado en analizar los datos procedentes de la misión K2 de Kepler. Y, finalmente, Jessie Dotson, astrofísica de la Nasa de la misión K2.

 Órbitas de Kepler-90 en comparación con nuestro sistema solar (NASA)

Se encuentra a 2.545 años luz de la Tierra y los planetas interiores tienen órbitas extremadamente estrechas. Por ejemplo, un "año" en Kepler-90i, el tercer planeta desde este sol, dura solo 14,4 días.

En comparación, la órbita de Mercurio es de 88 días, y en consecuencia, Kepler-90i tiene una temperatura superficial de unos 800 grados Fahrenheit, por lo que no sería un lugar probable para la vida tal como la conocemos.

La estructura del sistema de Kepler-90 apunta a que los ocho planetas alrededor de Kepler-90 pueden haberse formado con una dispersión mayor, como ocurrió con los planetas de nuestro propio sistema solar, y de alguna manera migraron a las órbitas en las que los encontramos hoy.

En total, Kepler durante su misión original y la segunda parte, K2, ha dado con 2515 exoplanetas, que ya están verificados como tal. Y hay otros miles más que están identificados por posibles exoplanetas pero que necesitan ser confirmados. Los astrofísicos creen que unos 30 están situados en la zona habitable de sus estrellas, a una distancia suficientemente cerca de la estrella para que el agua que contienen –elemento esencial para la vida tal como la conocemos- no esté congelada pero también relativamente lejos para que el agua no se evapore.

24 sept. 2017

Los extraterrestres podrían estar vigilándonos

Si nosotros buscamos, quizás otros también hagan lo mismo.

La imagen muestra desde dónde pueden observarse los tránsitos de los planetas del Sistema Solar. Cada línea representa un mundo y la Tierra es la línea azul- 2MASS / A. Mellinger / R. Wells

Un grupo de científicos de la Universidad de la Reina en Belfast y el Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar en Alemania han examinado cómo una civilización extraterrestre podría descubrir la existencia de la Tierra utilizando nuestros propios métodos. Y según sus cálculos, que explican en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society, al menos nueve planetas fuera del Sistema Solar están en una posición ideal para dar con nosotros. Nos delataría nuestro paseo alrededor del Sol.

Hasta la fecha, los astrónomos han descubierto miles de planetas que orbitan estrellas distintas de nuestro Sol, llamados exoplanetas, gracias a misiones como, por ejemplo, el telescopio Kepler. Aunque existen diferentes métodos, la gran mayoría han podido ser detectados gracias a lo que se conoce como tránsitos, es decir, el paso de un mundo por delante de su estrella anfitriona desde nuestra perspectiva. Cada vez que lo hace, la luz del astro se debilita a intervalos regulares, lo que desvela la existencia del planeta. (Más noticias sobre exoplanetas aquí).

En el nuevo estudio, los autores se preguntan cómo vería un observador alienígena el Sistema Solar utilizando esta misma técnica. Para ello, identificaron partes del cielo distante desde donde se veían varios planetas de nuestro Sistema Solar pasar frente al Sol, las llamadas «zonas de tránsito», concluyendo que los planetas terrestres (Mercurio, Venus, Tierra y Marte) son mucho más propensos a ser localizados que los planetas Jovianos más lejanos (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), a pesar de su tamaño mucho mayor.

Pequeños pero más cercanos

«Los planetas más grandes bloquearían naturalmente más luz cuando pasan delante de su estrella», explica el autor principal del estudio, Roberto Wells. «Sin embargo, el factor más importante realmente es lo cerca que está el planeta de su estrella madre y como los planetas terrestres están mucho más cerca del Sol que los gigantes de gas, es más probable que se vean en tránsito».

Para localizar mundos desde los cuales otra civilización tendría la mejor oportunidad de detectar nuestro Sistema Solar, los astrónomos buscaron partes del cielo desde las cuales se podía ver más de un planeta cruzando la cara del Sol. Encontraron que tres planetas podrían ser observados desde cualquier lugar fuera del Sistema Solar, y que no todas las combinaciones de tres planetas son posibles.

Segun Katja Poppenhaeger, coautora del estudio, «estimamos que un observador posicionado al azar tendría aproximadamente una probabilidad de 1 entre 40 de observar al menos un planeta. La probabilidad de detectar al menos dos planetas sería aproximadamente diez veces menor, y detectar tres sería diez veces más pequeño».

De los miles de exoplanetas conocidos, el equipo identificó 68 mundos donde los observadores verían uno o más de los planetas de nuestro Sistema Solar atravesar el Sol. Nueve de estos planetas están situados idealmente para observar los tránsitos de la Tierra, aunque ninguno de esos mundos se considera habitable.

Potencialmente habitables

Además, el equipo estima que debe haber aproximadamente diez mundos (actualmente no descubiertos) que están ubicados favorablemente para detectar la Tierra y son capaces de mantener la vida tal y como la conocemos. Sin embargo, hasta la fecha no se han descubierto planetas habitables desde los cuales una civilización pueda descubrirnos con una tecnología similar a la nuestra.

La misión K2 en curso de la nave espacial Kepler continúa cazando exoplanetas en diferentes regiones del cielo durante unos meses a la vez. Estas regiones están centradas cerca del plano de la órbita de la Tierra, lo que significa que hay muchas estrellas objetivo ubicadas en las zonas de tránsito de los planetas del Sistema Solar. Los planes del equipo para el trabajo futuro incluyen la orientación de estas zonas de tránsito para buscar exoplanetas, con la esperanza de encontrar algunos que puedan ser habitables.

23 mar. 2015

Posible vida extraterrestre a 16.000 millones de años luz

Las pulsaciones de la KIC 5520878, a 16.000 años luz, siguen un parpadeo "artificial".
Su luz disminuye y se intensifica en ciclos de seis horas, siguiendo un patrón determinado.



El misterioso parpadeo de la estrella KIC 5520878, situada a 16.000 millones de años luz de la Tierra, trae de cabeza a los investigadores: es demasiado regular como para considerarla un simple fenómeno natural.

Esta característica, que la diferencia de cientos de miles de otras estrellas estudiadas a través del telescopio Kepler, podría demostrar la presencia de civilizaciones extraterrestres avanzadas, tal y como da cuenta la revista en línea Quanta Magazine.

PATRÓN DETERMINADO

Y es que los astrónomos han detectado que sus pulsaciones siguen un patrón determinado, con oscilaciones de luz que disminuyen y se intensifican en ciclos de seis horas con un patrón determinado.

Por lo tanto, podría ser éste el resultado de la intervención de otras civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra, capaces de modular artificialmente las pulsaciones de este objeto celeste atacándolo con rayos de neutrinos para lanzar mensajes al espacio a través de estos parpadeos.

Las pulsaciones podrían servir como una señal que contenga algún tipo de información, una especie de código morse galáctico, reza la teoría de John Learned.

5 feb. 2015

Nuestra galaxia tendría miles de millones de planetas habitables

Así lo han calculado científicos australianos, que creen que debe haber alguna razón desconocida que explique que aún no hayamos sido contactados por extraterrestres.

Nuestra galaxia contiene cientos de miles de millones de planetas similares a la Tierra que podrían albergar vida. Así lo han calculado científicos australianos, extrapolando las observaciones del telescopio espacial Kepler de planetas muy cercanos a las estrellas -y demasiado calientes para la vida- mediante una ley teórica. Sin embargo, creen que debe haber algún otro requisito que explique que aún no hayamos sido contactados por extraterrestres. 

Científicos planetarios han calculado que hay cientos de miles de millones de planetas similares a la Tierra en nuestra galaxia que podrían albergar vida.

La nueva investigación, dirigida por el estudiante de doctorado Tim Bovaird y el profesor adjunto Charley Lineweaver, de la Universidad Nacional de Australia (ANU), realizaron esta comprobación aplicando una idea 200 años de antigüedad a los miles de exoplanetas descubiertos por el telescopio espacial Kepler.
Descubrieron que una estrella estándar tiene alrededor de dos planetas en la llamada zona de Ricitos de Oro, la distancia de la estrella donde el agua líquida, que es crucial para la vida, puede existir.
El nombre viene de la historia de Ricitos de Oro y los tres osos, en el que una niña elige de entre un conjunto de tres artículos, haciendo caso omiso de los que son demasiado extremos (grande o pequeño, caliente o frío, etc), y eligiendo el del medio, que resulta ser la respuesta "correcta". Un planeta Ricitos de Oro sería uno que no se encontrase ni demasiado cerca ni demasiado lejos de su estrella para excluir a la vida tal y como la conocemos.
"Los ingredientes para la vida son abundantes, y ahora sabemos que los ambientes habitables también", explica Lineweaver, de la Escuela de Investigación en Astronomía y Astrofísica y de la Escuela de Investigación en Ciencias de la Tierra de ANU.
¿Otro 'cuello de botella'?

"Sin embargo, el universo no está lleno de alienígenas con inteligencia similar a la humana que puedan construir radiotelescopios y naves espaciales. De lo contrario les habríamos visto o sabido de ellos", matiza.

"Podría ser que haya algún otro cuello de botella para el surgimiento de la vida que no hemos resuelto todavía. O que las civilizaciones inteligentes evolucionan, pero luego se autodestruyen".

El telescopio espacial Kepler está sesgado hacia ver planetas muy cercanos a sus estrellas, que son demasiado calientes para el agua líquida, pero el equipo ha extrapolado los resultados de Kepler utilizando la teoría que se utilizó para predecir la existencia de Urano.

"Utilizamos la relación de Titius-Bode y datos de Kepler para predecir las posiciones de los planetas que Kepler no es capaz de ver", señala Lineweaver.

La ley de Titius-Bode es una hipótesis que relaciona la distancia de un planeta al Sol con el número de orden del planeta mediante una regla simple. Matemáticamente, se trata de una sucesión que facilita la distancia de un planeta al Sol. Aunque predijo correctamente la existencia de Urano, como el cuarto planeta del Sistema Solar, no predijo la de Neptuno, entre otras inconsistencias.

27 ene. 2015

La existencia de tierras dobles puede ser posible

Un gran impulsor en la búsqueda de exoplanetas es responder la pregunta de si puede existir vida en otros lugares del Universo. De hecho, un objetivo importante del Telescopio Espacial Kepler es descubrir un planeta similar a la Tierra en la zona habitable de una estrella como el Sol.


Pero, ¿te imaginas dos Tierras orbitándose muy cerca una a la otra durante miles de millones de años? ¿Es posible? Un nuevo estudio sugiere que sí, que podría darse ese escenario. Imagina las implicaciones para las búsquedas planetarias si una “Tierra doble” es posible.

Con la tecnología actual es difícil detectar un planeta del tamaño de la Tierra, y mucho más difícil dos, pero si tales planetas existen presentan preguntas interesantes. ¿Podrían ser habitables? ¿Cómo se forman?
El nuevo estudio dice que las Tierras dobles pueden existir si se forman por lo menos a dos veces la distancia Tierra-Sol de su estrella. En lo que los científicos dicen que es el primer estudio que considera Tierras binarias, ellos sugieren un escenario donde dos cuerpos rocosos se acercan uno al otro a comienzos de la formación de su sistema solar. No colisionan (como lo que ocurrió cuando se formó la Luna), pero están lo bastante cerca para estar a aproximadamente tres radios de distancia.

“Hay una buena razón para creer que los sistemas de planetas terrestres binarios pueden ser posibles”, según un comunicado de prensa del Instituto de Tecnología de California. “En una colisión ‘rasante’ el momento angular es demasiado alto para ser contenido dentro de un único cuerpo en rotación (se fisionaría) y si los cuerpos apenas se tocan podrían mantener sus identidades. Sin embargo, se necesita un encuentro donde los cuerpos se aproximen inicialmente a una velocidad suficientemente baja”.

Los científicos simularon estos encuentros planetarios utilizando una simulación llamada Smooth Particle Hydrodynamics, la que ha sido usada en el pasado para escenarios tales como la colisión que creó la Luna. Los escenarios mostraron que una colisión entre dos planetas del tamaño de la Tierra solo produciría una Luna. Sin embargo, si los cuerpos se acercan la suficiente como para producir distorsión por marea uno sobre el otro, los planetas podrían formar un sistema binario.

La investigación fue presentada en la reunión de la División de Ciencias Planetarias en noviembre de 2014.

26 ene. 2015

Kepler-186f podría albergar vida inteligente

El 19 de marzo de 2014, en un encuentro científico sobre la búsqueda de vida extraterrestre celebrado en Tucson (EE. UU.), el investigador de la NASA Tom Barclay presentó el primer exoplaneta de tamaño similar a la Tierra situado a una distancia de su estrella que permitiría la vida; ni demasiado lejos ni demasiado cerca, en esa franja templada que los investigadores denominan “zona Ricitos de Oro”, en alusión a la niña del cuento que no quería su sopa ni caliente ni fría. Aunque Kepler-186f, a unos 500 años luz de nosotros, fue incorrectamente bautizado por los medios como un gemelo de la Tierra (su estrella es una enana roja, muy diferente del Sol), el anuncio fue acogido como la primera posibilidad real de haber hallado un nicho para la vida más allá del Sistema Solar. Un mes después, los detalles de Kepler-186f se publicaban por todo lo alto en la revista Science.



(Representación artística de Kepler-186f. Imagen de NASA Ames/SETI Institute/JPL-Caltech.)


Pero ¿realmente puede existir vida en Kepler-186f? Una astrofísica opina que sí. O que, al menos, las posibilidades de que aquel planeta esté habitado por seres inteligentes son de un nada desdeñable 50,3%.




(Comparación del sistema Kepler-186 y el Sistema Solar 17 de abril de 2014)


Esta es la historia. Tras el hallazgo de Kepler-186f, los investigadores del Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) dirigieron las antenas de su matriz de telescopios Allen (ATA) hacia esa coordenada del cielo, en busca de alguna señal de radio que pudiera delatar la existencia de una civilización tecnológica. Los científicos, dirigidos por el astrónomo jefe del Instituto SETI, Seth Shostak, rastrearon un intervalo de frecuencias entre 1 y 10 gigahercios, en la banda alta del dial de la radio. “Hasta ahora no ha habido suerte, aunque seguiremos buscando”, escribía Shostak en un artículo publicado entonces.

Pero no todos piensan que la búsqueda fue infructuosa. La astrofísica Hontas Farmer, profesora asociada de los City Colleges of Chicago y del College of DuPage, lleva años participando en la iniciativa de colaboración SETILive, que permite la participación de voluntarios en la observación y el análisis de los datos. Farmer estuvo observando los gráficos del ATA llamados “de cascada” obtenidos durante el rastreo de Kepler-186f. En este tipo de gráficos, el eje horizontal representa la gama de frecuencias, mientras que el vertical corresponde al tiempo, de modo que cada píxel es un segundo. Cuando hay una señal, aparece un punto destacado sobre el fondo, más claro a mayor intensidad. En apariencia y para un ojo no entrenado, un gráfico de cascada solo muestra nieve como la de los antiguos televisores, pero un patrón de puntos en una línea vertical o ligeramente diagonal podría revelar una señal artificialmente creada. Los algoritmos del SETI analizan las imágenes, pero los investigadores cuentan también con el escrutinio humano como ayuda.

Cuando Farmer se topó con un gráfico obtenido el 12 de abril de 2014, observó un ligero, casi imperceptible patrón de líneas verticales. Según escribió la astrofísica en su blog, es una señal muy “ruidosa y degradada”, como sería de esperar en una red de satélites orbitando un planeta. Pero no dudó en afirmar: “Esos datos tienen exactamente el aspecto que yo esperaría de una señal extraterrestre”. Este mes, Farmer ha actualizado sus observaciones aplicando filtros que reducen el ruido y que en su opinión sostienen su hipótesis, ya que parecen mostrar breves cadenas de píxeles que podrían corresponder a brotes de emisiones de varios segundos que “se apagan y se encienden de nuevo en las mismas frecuencias”. La investigadora cifra en algo más de un 50/50 las posibilidades de vida en Kepler-186f; concretamente, y aplicando la ecuación que propone en su estudio aún pendiente de publicación, un 50,3%. Por supuesto, no niega que “algún fenómeno natural podría mimetizar esta señal”.

(Gráfico de cascada de emisiones de radio de Kepler-186f obtenidas por SETILive. Las líneas muestran lo que podrían ser señales, según Hontas Farmer. Imagen de SETILive/Hontas Farmer.)

Cabe preguntarse si no podríamos obtener algo mejor y más concluyente, pero según los investigadores de SETI el rastreo de señales de tecnología extraterrestre es la búsqueda de la aguja en el pajar. Todos recordamos la fuerte e inequívoca emisión captada por los astrónomos en la película Contact, basada en la novela de Carl Sagan. Según los científicos, para enviar una señal de esa magnitud se requeriría una fuente varias veces más potente que el mayor emisor de la Tierra, el del radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico. Por supuesto que esto no sería un obstáculo para una civilización más avanzada que la nuestra, pero existe otro problema fundamental. Dado que Kepler-186f se encuentra a unos 500 años luz, nuestras primeras emisiones de radio no llegarán allí hasta dentro de varios siglos. Es decir: ellos, si existieran, no sabrían que estamos aquí, por lo que no habría ningún motivo para que enviaran una señal potente en nuestra dirección.

De hecho, y a pesar de lo que imaginó para su ficción, “lo cierto es que Carl Sagan no esperaba ver una señal tan fuerte; eso solo hace una buena historia para Hollywood”, señala Farmer a Ciencias Mixtas. La astrofísica menciona un estudio que Sagan publicó en 1975 y en el que “argumenta que, siendo realistas, todo lo que podríamos esperar es una distribución no térmica en las señales de radio de una civilización inteligente; en otras palabras, sabríamos que están en el aire, pero sería como tratar de sintonizar una emisora de radio de 100 vatios desde 10.000 millas de distancia, o peor”. Después de filtrar el ruido, “lo que queda es precisamente la señal sobre la que escribió Sagan”, arguye la investigadora. O sea, que podemos olvidarnos de las instrucciones para crear la nave que nos desplace a través de los agujeros de gusano.

Mientras Farmer trata de publicar su estudio, lo cierto es que su optimismo no es compartido por los responsables del Instituto SETI. Shostak admite que los gráficos de cascada analizados por la investigadora parecen mostrar algo, pero en su opinión se trata de contaminación terrestre: “Para ser honestos, vemos ese tipo de emisión todo el tiempo, debido sobre todo a los satélites de telecomunicaciones. Cada vez que apuntamos las antenas al cielo, también captamos interferencias de radio”, precisa el astrónomo a este blog.

Shostak explica que la diferencia entre señales e interferencias es clara: las primeras solo se detectan al dirigir las antenas al punto concreto del cielo, mientras que las segundas cubren todo el firmamento. Según este criterio, prosigue Shostak, “las señales son interferencias terrestres, y este es el motivo por el que no hemos continuado observando”. “Probablemente Farmer no está familiarizada con estos procedimientos de búsqueda”, concluye el astrónomo jefe del Instituto SETI. Por su parte, Farmer confía en que las observaciones continúen para llegar a una conclusión definitiva. “Para saberlo con certeza necesitamos estudiar Kepler-186f mucho más de lo que lo hemos hecho”.

8 ene. 2015

Hallan el planeta mas parecido a la Tierra

Un equipo de astrónomos estadounidenses ha descubierto ocho nuevos planetas y entre ellos destaca uno que es el más similar a la Tierra y que tiene mayores posibilidades de albergar vida.


El planeta, llamado ‘Kepler-438b‘, se encuentra en la zona conocida como ‘Ricitos de Oro’ de sus estrellas, “orbitando a una distancia donde el agua líquida puede existir en la superficie del planeta”, explicó el Centro para la Astrofísica (CfA) de la Universidad de Harvard citado por ‘The Guardian’.

El Kepler-438b es ligeramente más grande que nuestro planeta y orbita una estrella enana roja más pequeña y más fría que nuestro Sol. Sin embargo, recibiría cerca de un 40% más de calor que la Tierra, por lo que tiene grandes probabilidades de estar en la zona habitable de su estrella, explicaron los autores del estudio.
Pero el Kepler-438b no es único que podría ser habitable, porque los expertos del CfA encontraron otros siete planetas más que posiblemente podrían albergar vida.

27 feb. 2014

Descubren nuevos mundos gracias al telescopio Kepler

El observatorio espacial Kepler ha permitido la identificación de 715 nuevos planetas situados fuera del Sistema Solar, según acaba de anunciar la agencia espacial estadounidense NASA. Estos nuevos mundos, recién verificados por los responsables cientificos de la misión, orbitan 305 estrellas, ha anunciado Douglas Hudgins, de la División de Astrofísica de la agencia espacial, durante una presentación especial de resultados emitida en streaming a través de la web de la NASA.


Cerca del 95% de estos planetas son más pequeños que Neptuno, que es casi cuatro veces más grande que la Tierra. Este descubrimiento marca un incremento significativo del número de planetas pequeños parecidos a la Tierra, según revela la agencia espacial en un comunicado.

"El equipo del Kepler continúa asombrando y emocionándonos con los resultados de su caza de planetas", ha dicho el administrador asociado para las Misiones Ceintíficas de la NASA, John Grunsfeld. "Que estos nuevos planetas y sistemas solares se parecen de alguna manera a los nuestros. Presagia un gran futuro para el momento en el que tengamos el Telescopio Espacial James Webb en el Cosmos para caracterizar estos nuevos mundos", ha asegurado.

Kepler, lanzado en marzo de 2009, es la primera misión de la NASA cuyo propósito es identificar "exoplanetas". Desde el descubrimiento de los primeros planetas fuera de nuestro Sistema Solar hace cerca de dos décadas, la verificación ha sido un proceso laborioso planeta por planeta. Ahora, los científicos tienen técnicas estadísticas que pueden aplicarse a muchos planetas a la vez cuando son encontrados en sistemas que tienen más de un planeta alrededor de la misma estrella.

"Hace cuatro años, Kepler empezó una serie de anuncios de las primeras centenas y después millares de planetas candidatos, pero eran sólo posible mundos", asegura Jack Lissauer, científico planetario del Centro de Investigación Ames de la NASA. "Ahora, hemos desarrollado un proceso para verificar varios planetas candidatos de golpe y lo hemos usado para desvelar que la bonanza de estos mundos es auténtica".

15 ene. 2013

Encuentran planeta similar al de 'Avatar'

Un equipo de astrónomos amateur descubrió 42 nuevos planetas, incluyendo uno del tamaño de Júpiter que, como dicen los investigadores, es similar al de la película 'Avatar', pues podría tener lunas habitables.

El estudio es parte del proyecto de un equipo de 40 voluntarios, organizados a través de la página web planethunters.org (cazadores de planetas). Hace una semana informaron del hallazgo de 15 planetas entre los cuales se encontraba el denominado ‘PH2 b’, de un tamaño similar al de Júpiter, cuya existencia fue confirmada por el telescopio Keck de Hawái.

En un reciente artículo publicado por la revista 'Astrophysical Journal' se revelan detalles de su último trabajo basado en los datos obtenidos por el Telescopio Espacial Kepler de la NASA. Según ellos, se trata del hallazgo de un total de 42 nuevos planetas.

Los científicos aficionados consideran al ‘PH2 b’ demasiado grande para albergar vida, pues la temperatura de su atmósfera podría oscilar entre los 30 y 88 grados Celsius bajo cero. Sin embargo, según los astrónomos, las lunas que lo orbitan podrían tener bosques, océanos y seres vivos. Según indicó el investigador postdoctoral en la Universidad de Yale Ji Wang, "es muy semejante a lo que se muestra en la película 'Avatar', con la luna habitable ‘Pandora’ alrededor del gigantesco planeta ‘Polifemo’".

Si una de estas lunas puede albergar vida, probablemente tendría un núcleo rocoso con agua en estado líquido en su superficie, dijeron los investigadores. “No puedo esperar el día en que los astrónomos informen que han detectado señales de vida en otros mundos, en vez de localizar entornos potencialmente habitables. Eso podría suceder en cualquier momento", sentenció Ji Wang.

Esta es la segunda vez que el proyecto 'Planet Hunters' (que incluye la participación de Oxford, Yale y otras instituciones) publica resultados dando cuenta de la existencia de nuevos exoplanetas, que fueron hallados a través del rastro de brillo que dejan cuando pasan frente a sus estrellas.

11 ene. 2013

NASA halla planeta similar a la Tierra

Expertos NASA anunciaron el hallazgo de un planeta con 1.5 veces el diámetro a la Tierra, llamado KOI-172.02, orbitando un sol en temperatura similar a la nuestra y con probabilidades de tener agua en su superficie.

 
Científicos dieron la explicación ante la Sociedad Astronómica de Estados Unidos, en California,  basados en los datos obtenidos por el telescopio Kepler, sin embargo señalaron que habían identificado 461 nuevos candidatos a planetas, cuatro de los cuales tenían el doble del tamaño de la Tierra y orbitaban en la zona habitable de su sol, en donde agua líquida podía existir en la superficie.

Uno de esos planetas, llamado KOI-172.02,  es el análogo más cercano a la Tierra encontrado hasta ahora, se encuentra orbitando la zona habitable de una estrella tipo G similar a nuestro sol y solo tiene 1.5 veces el radio de la Tierra. Su órbita dura 242 días.

“No hay mejor forma de empezar la misión extendida del Kepler que descubrir más opciones en la frontera de mundos potenciales que puedan albergar vida”, señaló Christopher Burke, científico del Instituto SETI en Mountain View, California.

El planeta KOI-172.02 orbita su estrella a una distancia de 112 millones de kilómetros, es decir,  más cerca si se compara con la órbita de la Tierra con el  Sol, la cual se encuentra a una distancia de casi 150 millones de kilómetros. Sin embargo el sol del exoplaneta es un poco más frío, por lo que la temperatura es comparable, además de las altas probabilidades de que tenga agua líquida en su superficie.

8 ene. 2013

La Tierra tiene 17.000 millones de hermanas gemelas

Una de casa seis estrellas de la galaxia podría alojar un planeta similar al nuestro, según datos de la sonda espacial Kepler de la NASA.


La búsqueda de un planeta 'gemelo' a la Tierra se está poniendo interesante. Usando el telescopio de la sonda espacial Kepler, la NASA está empezando a encontrar cada vez más planetas de tamaño similar al de la Tierra orbitando estrellas lejanas.

Un nuevo análisis de los datos de Kepler ha concluído con la estimación de que alrededor del 17% de las estrellas  de la Vía Láctea tiene un planeta del tamaño de la Tierra orbitando en torno a ella. Dado que la Vía Láctea tiene aproximadamente 100.000 millones de estrellas, esto significa que hay al menos 17.000 millones de planetas similares a la Tierra sólo en nuestra galaxia.

Fracois Fressin, del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica presentó el análisis hoy en una conferencia de prensa durante una reunión de la Sociedad Americana de Astronomía en Long Beach. El artículo ha sido aceptado para publicarse en 'The Astrophisical Journal'.

El telescopio espacial Kepler identifica planetas candidatos midiendo el cambio en el brillo de las  estrellas cuando los supuestos planetas pasan por delante. Se conoce como la técnica del "tránsito". Aunque sólo una pequeña cantidad de candidatos son luego confirmados.

Kepler localiza 461 nuevos planetas

Cuatro de ellos serían inferiores al doble del tamaño de la Tierra y podrían orbitar en zona habitable.


La misión Kepler de la NASA ha anunciado hoy el descubrimiento de 461 candidatos a planetas nuevos. Según la agencia espacial estadounidense, cuatro de ellos tendrían una dimensión algo inferior a dos veces el tamaño de la Tierra y podrían orbitar en la "zona habitable" del universo: aquella donde el agua líquida podría existir en la superficie de un planeta.

Estos datos se han obtenido con base en las observaciones realizadas por el satélite Kepler desde mayo de 2009 hasta marzo de 2011, según ha informado la NASA. Los resultados muestran un aumento constante en el número de candidatos a planetas de pequeño tamaño y en el número de estrellas con más de un planeta orbitando a su alrededor.

El director de la misión Kepler, Christopher Burke, señala que el telescopio de la NASA ha incrementado un 20% sus hallazgos, que suman ya un total de 2.740 planetas potenciales y 2.036 estrellas desde el inicio de la misión. Burke apunta además que los cuerpos con el mismo tamaño de la Tierra son los más numerosos entre estos hallazgos, así como las supertierras —más del doble de su tamaño—.

También se ha constatado que el 43% de los candidatos a planetas de Kepler tienen vecinos. Para identificarlos, el telescopio espacial Kepler mide el cambio en el brillo de más de 150.000 estrellas cuando los supuestos planetas pasan por delante. Se conoce como la técnica del tránsito, explica la NASA, aunque para determinar que existe un planeta orbitando la estrella se necesitan, por lo menos, tres tránsitos verificados.

De momento, la agencia espacial seguirá realizando observaciones para verificar que, efectivamente, se trata de nuevos planetas. A principios de 2012, 33 candidatos habían sido confirmados. Hoy hay 105.

5 ene. 2013

La Vía Láctea tiene 100.000 millones de planetas

"Básicamente, hay un planeta por cada estrella", es lo que dijo Jonathan Swift del Instituto de Tecnología de California tras publicar un estudio en el que afirma que la Vía Láctea tiene al menos cien mil millones de planetas. 


"Hay por lo menos 100 mil millones de planetas en la galaxia, sólo en nuestra galaxia", dice John Johnson, profesor asistente de astronomía planetaria en Caltech, y coautor del estudio, el cual fue aceptado recientemente para su publicación en la revista Astrophysical Journal. "Eso es alucinante".

Esta conclusión es el resultado del estudio de un sistema planetario, que contiene cinco mundos, llamado Kepler 32, el cual se localiza a 915 años luz de la Tierra y que fue descubierto por el telescopio espacial Kepler de la NASA.

Estos planetas tienen un tamaño similar al de la Tierra y se localizan cerca de su estrella, la cual es una enana roja, un tipo de estrella que ocupa el 75 por ciento de las cien mil millones de estrellas que tiene la galaxia.

Este tipo de sistemas planetarios son comunes en nuestra galaxia, según las observaciones de Kepler. Pero en realidad son diferentes a nuestro sistema solar, ya que las enanas rojas son más frías y mucho más pequeñas que nuestro Sol.

Esto sólo evidencia que nuestro Sistema Solar es una formación extremadamente rara en la galaxia según dijeron los investigadores en un comunicado de la NASA.

16 oct. 2012

Hallan planeta de cuatro soles

Astrónomos aficionados y expertos de Yale descubren un sistema estelar binario que, a su vez, es orbitado por un segundo par de estrellas distantes.


Un equipo de astrónomos aficionados, en colaboración con expertos de la Universidad de Yale, ha descubierto un planeta con cuatro estrellas. Más concretamente, el planeta, llamado PH1, gira alrededor de un sistema estelar binario que, a su vez, es orbitado por un segundo par de estrellas distantes.

Según han explicado los expertos, se trata del primer sistema como éste y han señalado que se trata de una configuración planetaria "extremadamente rara". El astrónomo Meg Schwamb ha indicado que "actualmente solo se conocen seis planetas que orbitan dos estrellas, y ninguno de ellos se movió en órbita alrededor de otras compañeras estelares".

Los astrónomos han llamado a este 'mundo' recién descubierto 'sistema circumbinario'. "Los planetas circumbinarios son los extremos de la formación de planetas", ha señalado Schwamb, quien ha apuntado que "el descubrimiento de estos sistemas obliga a los expertos a volver a la mesa de dibujo para entender cómo estos planetas pueden nacer y evolucionar dinámicamente en estos ambientes difíciles".

PH1 es un gigante de gas con un radio de alrededor de 6,2 veces el de la Tierra --algo mayor que Neptuno-- y es denso, con una masa unas 170 veces mayor que la Tierra. Gira en torno a sus estrellas más o menos cada 138 días. Más allá de la órbita del planeta, a una distancia de alrededor de 1.000 UA (la distancia entre la Tierra y el Sol) está el segundo par de estrellas que orbitan el sistema planetario.

Se trata del primer planeta identificado por el programa de voluntarios Planet Hunters (planethunters.com), que utiliza datos de la sonda espacial Kepler de la NASA, diseñada especialmente para buscar señales de planetarias. Así, los científicos que hallaron este sistema circumbinario descubrieron huecos débiles en la luz causada por el planeta al pasar por delante de sus estrellas madre, un método común de encontrar planetas extrasolares.

Durante la presentación de este trabajo, en la Sociedad Astronómica Americana celebrada en Reno (Nevada), los expertos han destacado la importancia de la colaboración ciudadana para este tipo de hallazgos. "Este sistema único podría haber pasado desapercibido si no fuera por los agudos ojos de la opinión pública", ha destacado Schwamb.

Por su parte, los dos aficionados que han llevado a cabo este hallazgo, Robert Gagliano (Arizona) y Kian Jek (California) han destacado que se quedaron "sorprendidos" cuando vieron el nuevo sistema y han apuntado que "es un gran honor ser un cazador de planetas y trabajar mano a mano con astrónomos profesionales, haciendo verdaderas contribuciones a la ciencia".

Fuente: Diario Público

3 sept. 2012

Kepler descubre nuevos planetas

Se encuentra a 5.000 años luz de la Tierra y es el primer sistema planetario alrededor de dos soles.


El equipo de astrónomos que maneja la sonda Kepler anunció ayer, en una conferencia de la Unión Astronómica Internacional, el hallazgo del primer sistema planetario extraterrestre que orbita alrededor de dos soles. Bautizado como Kepler 47, el sistema está formado por dos planetas y se encuentra a 5.000 años luz de la Tierra, en la constelación del Cisne.

El nuevo sistema solar contiene dos estrellas que giran una alrededor de la otra cada siete días y medio. Una de ellas es muy parecida a nuestro Sol, mientras que la otra es tres veces más pequeña y su brillo es 175 veces menor. En cuanto a los dos nuevos planetas, el más interno (más cercano a las estrellas), es un mundo rocoso solo tres veces mayor que la Tierra y realiza una órbita completa alrededor de sus dos soles cada 49 días.

El otro planeta, más alejado, es ligeramente mayor que Urano y su órbita dura 303 días terrestres. Sin embargo, se encuentra justo en el centro de la «zona habitable» del sistema, aquella en la que un mundo rocoso y sólido puede albergar agua en estado líquido. Los astrónomos, sin embargo, advierten que este planeta, demasiado grande y gaseoso, no puede albergar vida, aunque demuestra que es posible que se formen planetas circumbinarios (que orbitan dos estrellas) en zonas habitables, algo que no se había podido demostrar hasta ahora.

No es buen candidado para «la vida»

Los dos planetas, «b» y «c», están demasiado lejos de nosotros como para ser detectados directamente. Su existencia ha podido ser determinada midiendo el descenso de la luminosidad de sus estrellas cuando cruzan por delante de ellas. Un descenso del 0,08% en el caso del planeta «b» y del 0,02% para el planeta «c». Pensemos que cuando Venus transita por delante del Sol apenas si bloquea un 0,01% de su luz.

«Kepler 47 nos enseña que la arquitectura típica de un sistema solar, con múltiples planetas, puede darse alrededor de dos estrellas», afirma Joshua Carter, uno de los participantes en el estudio. «Hemos aprendido -continúa- que los planetas circumbinarios pueden ser iguales que los de nuestro propio Sistema Solar, solo que con dos soles».

En cuanto al planeta «c», los investigadores creen que, a pesar de encontrarse en la zona de habitabilidad, no es un buen candidato para albergar vida, ya que es demasiado grande y gaseoso. Sin embargo, afirmó el profesor de Astronomía William Welsh, que presentó el trabajo ante la Unión Astronómica Internacional. «Si tuviera lunas grandes, serían el lugar ideal para investigar».

7 dic. 2011

Buscan vida inteligente en Kepler 22b

El SETI, la organización que rastrea señales de civilizaciones extraterrestres, apunta sus telescopios hacia el nuevo planeta descubierto por la NASA que puede ser habitable. «Ese es el tipo de mundo que podría ser el hogar de una civilización capaz de construir transmisores de radio», dicen los científicos.


El Allen Telescope Array (ATA), la red de telescopios del famoso instituto SETI en California para la búsqueda de señales de inteligencia extraterrestre, ha reactivado sus sistemas después de varios meses de parón con un nuevo objetivo hacia el que apuntar sus antenas. Se trata de los candidatos a exoplanetas recientemente descubiertos por el telescopio espacial Kepler de la NASA, entre los que se encuentra el ya famoso Kepler-22b, que se encuentra en la zona de habitabilidad de una estrella similar al Sol a 600 años luz de distancia de la Tierra. Este mundo parece cumplir las condiciones para poder tener agua en estado líquido en su superficie y supone una esperanza en la búsqueda de compañía en el Universo.

«Esta es una excelente oportunidad para las observaciones», afirma en un comunicado Jill Tarter, director del Centro para la Investigación del instituto SETI. «Por primera vez, podemos apuntar nuestros telescopios a las estrellas y saber que esas estrellas son realmente anfitrionas de sistemas planetarios, incluyendo al menos uno que se parece a la Tierra, situado en la zona habitable alrededor de su estrella. Ese es el tipo de mundo que podría ser el hogar de una civilización capaz de construir transmisores de radio».

La red ATA dejó de funcionar el pasado mes de abril como resultado de la retirada del apoyo al SETI de la Universidad de California, Berkeley, debido a déficits presupuestarios. Pero gracias a nuevos fondos recientemente adquiridos, el observatorio ha comenzado de nuevo a trabajar. Su objetivo ahora es examinar los miles de candidatos a planetas recién descubiertos por Kepler. Dará mayor prioridad a un puñado de mundos descubiertos hasta ahora que se encuentran en la zona habitable de su estrella, donde las temperaturas no son ni demasiado calientes ni demasiado frías para que exista agua líquida. La mayoría de los astrobiólogos consideran que el agua líquida es la condición sine qua non para la vida.

Dos años de observaciones

Según Tarter, la intención de SETI es examinar todos los sistemas planetarios encontrados por Kepler, sin ideas preconcebidas. Las observaciones en los próximos dos años permitirán una exploración sistemática de estos descubrimientos de Kepler en toda la ventana de microondas terrestres de 1 a 10 GHz. Lógicamente, Kepler-22b resulta fascinante. Es el primero en el que se ha completado el estudio para ratificar su clasificación como planeta en una zona habitable. «Un gran hito en la búsqueda del planeta gemelo a la Tierra», reconocían hace unos días desde el programa Kepler.

«El éxito de Kepler ha creado una increíble oportunidad para concentrar la investigación del SETI», señala Tarter. «Vale la pena el trabajo duro para ayudar a resolver una de las preguntas de investigación más profundas de la humanidad», añade Tom Pierson, director ejecutivo del Instituto SETI.

El público puede seguir las nuevas observaciones de ATA a través de esta web.

5 dic. 2011

Telescopio espacial Kepler de la NASA confirma primer planeta habitable

En otro avance hacia la búsqueda de planetas similares a la Tierra capaces de albergar vida, la agencia espacial estadounidense NASA anunció este lunes que el telescopio espacial Kepler confirmó por primera vez la existencia de un planeta habitable fuera del sistema solar.

Kepler 22b, detectado por primera vez en 2009 y ubicado a unos 600 años luz de la Tierra, es el primer exoplaneta confirmado por la agencia espacial estadounidense como apto para la vida.

La confirmación significa que los astrónomos lo vieron pasar delante de su estrella tres veces y que las condiciones para la vida son adecuadas en términos de agua, temperatura y atmósfera. Pero no significa que los astrónomos sepan a ciencia cierta que realmente existe vida allí.

"Ahora tenemos una confirmación positiva del planeta Kepler 22b", dijo a periodistas Bill Borucki, investigador principal de Kepler en el Centro de Investigación Ames de la NASA.

"Estamos seguros de que está en la zona habitable y de que tiene una superficie que debería tener una temperatura agradable", dijo.

Kepler 22b tiene 2,4 veces el radio de la Tierra, lo cual lo incluye en el grupo de los planetas denominados "superterrestres", y gira alrededor de su estrella similar al Sol cada 290 días.

Los científicos estiman que su temperatura en la superficie es en 22 grados Celsius, pero no saben si el planeta es rocoso, gaseoso o líquido.

El primer "pasaje" del planeta frente a su estrella fue captado poco después de que la NASA lanzara su telescopio espacial Kepler en marzo de 2009.

La NASA también anunció que Kepler ha descubierto otros 1.094 posibles exoplanetas, el doble del número que se había estado rastreando, según un estudio presentado en una conferencia en California esta semana.

Kepler es la primera misión de la NASA en busca de planetas como la Tierra orbitando estrellas similares al Sol.

Este telescopio espacial, que costó a la NASA unos 600 millones de dólares, está equipado con la mayor cámara jamás enviada al espacio y se espera que continúe enviando información a la Tierra por lo menos hasta noviembre de 2012.

Kepler busca planetas tan pequeños como la Tierra, incluidos los que orbitan estrellas en una zona cálida y habitable donde podría existir agua líquida en la superficie.

Con Kepler 22b son tres los exoplanetas confirmados por científicos en todo el mundo que podrían sustentar la vida.

Astrónomos franceses ya habían confirmado en mayo el primer exoplaneta rocoso que reúne las condiciones clave para el sostenimiento de la vida, el Gliese 581d.

Además, astrónomos suizos informaron en agosto de otro planeta, el HD 85512 b, ubicado a unos 36 años luz de distancia, como potencialmente habitable.

Sin embargo, estos dos planetas están "orbitando estrellas más pequeñas y más frías que el Sol", dijo la NASA en un comunicado, destacando que Kepler 22b "es el más pequeño hallado hasta ahora que orbita en el centro de la zona habitable de una estrella similar a nuestro Sol".

"Estamos emocionados por esto. Necesitamos que todos los telescopios observen a estos (posibles exoplanetas similares a la Tierra) para que podamos confirmar la mayor cantidad posible", dijo a periodistas Natalie Batalha, del equipo de científicos de Kepler en la Universidad de San José.

Un total de 48 exoplanetas y exolunas tendrían capacidad para albergar vida fuera del sistema solar, entre un total de 2.326 potenciales planetas identificados por Kepler, según la clasificación del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria (PHL, por su sigla en inglés) de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo.

El Catálogo de Exoplanetas Habitables (HEC), disponible en línea en http://phl.upr.edu, es el primero en clasificar los exoplanetas y exolunas de acuerdo con su habitabilidad.

Los rankings dan a los científicos "la capacidad de comparar los exoplanetas en mejores a peores candidatos para la vida", dijo Abel Méndez, director del PHL y principal investigador de este proyecto.

5 oct. 2011

Telescopio Kepler descubre nuevos mundos

Investigadores de la Universidad de Texas ha utilizado la nave espacial Kepler de la NASA para descubrir un sistema multiplanetario que contiene una super-Tierra y dos planetas del tamaño de Neptuno.


La investigación, que será publicada en el 'Astrophysical Journal Supplement', ha encontrado un sistema con tres planetas en órbita alrededor de la estrella Kepler-18 que, según han explicado los expertos, es muy similar al Sol, por lo que podría "acoger" a más planetas que los hallados ahora.

Los planetas han sido designados con los nombres 'b', 'c' y 'd'. Los tres orbitan mucho más cerca de Kepler-18 que Mercurio lo hace al Sol. 'b' es el más cercano a la estrella y es considerado una super-Tierra pues tienen las mismas características que el planeta pero su tamaño es mayor. Concretamente, tiene una masa 7 veces superior a la de la Tierra y el doble de su tamaño. Además, tarda 3,5 días en girar alrededor de su Sol.

Por su parte, 'c' tiene una masa de alrededor de diecisiete Tierras y orbita a Kepler-18 en 7,6 días; mientras que el tamaño de 'd' es 7 veces superior al de la Tierra y tiene una órbita 14,9 días.

Según han explicado los astrónomos, Kepler utiliza el 'método de tránsito' para buscar planetas. Efectúa un seguimiento de un brillo de las estrellas a través del tiempo, en busca de caídas periódicas que podrían indicar que un planeta pasa por delante de la estrella.

Sin embargo, para este caso, el 'método de tránsito' se quedó corto y los científicos probaron, mediante la resonancia orbital, la conocida técnica de 'validación' por la que, utilizando el telescopio Hale (de cinco metros) se pudo mejorar la observación de la zona descubriendo que existía más de un cuerpo que orbitan a Kepler-18.

Fuente: Europa Press

16 sept. 2011

Descubren un nuevo planeta

La ciencia ficción se ha convertido en realidad cuando un equipo de científicos ha anunciado el descubrimiento de un nuevo planeta que gira alrededor de dos soles, como el que creó hace 30 años el cineasta George Lucas para la saga "Star Wars".


No se llama Tatooine, hogar de los protagonistas Anakin y Luke Skywalker, ni gira alrededor de las estrellas gemelas Tatoo I y Tatoo II, de momento, los científicos le han dado el nombre de Kepler-16 B, según la nomenclatura del Sistema Astronómico Internacional.

No obstante, tal vez dependa del público o de los medios que se le dé el sobrenombre de Tatooine, bromeó el investigador principal Laurance Doyle del Insituto SETI de California en una rueda de prensa en la que no faltaron referencias a la saga de "Star Wars" e incluso se proyectó el fragmento de película en la que el joven Luke mira en el horizonte la estampa de los dos soles al atardecer.

Los científicos conocían la existencia de planetas circumbinarios (con dos estrellas) pero esta es la primera vez que logran captar el movimiento de un planeta alrededor de sus dos soles, gracias a las imágenes del observatorio espacial Kepler.

Este descubrimiento abre la puerta a nuevas cuestiones sobre la formación de los planetas y nuevas posibilidades de encontrar vida.

Kepler 16-B transita ambas estrellas a la vista del telescopio espacial Kepler y ambas estrellas también se eclipsan una a otra, lo que permite mediciones bien precisas de la masa, el radio y las trayectorias de los tres cuerpos por primera vez.

Planeta similar a Saturno

Se trata de un planeta parecido a Saturno, aunque tiene una densidad superior del promedio y viaja en una órbita casi circular de 229 días alrededor de sus dos estrellas, de las que se encuentra a 65.5 millones de kilómetros.

Ha sido detectado a unos 200 años luz de la Tierra en la constelación Cygnus y demuestra la diversidad de los planetas que existe en la Vía Láctea, aseguró Nick Gautier, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena (California).
A diferencia de Tatooine, el planeta es frío, gaseoso y no parece que se den las condiciones para albergar vida.

Las dos estrellas son más pequeñas y más frías que el Sol, aproximadamente el 20 y 69 por ciento de su masa, respectivamente, por lo que calculan que la superficie del planeta esté entre 73 y 100 grados bajo cero.

Doyle explicó que la estrella más grande tiene una apariencia anaranjada, mientras que la de menor tamaño es roja, y giran alrededor una de otra cada 41 días formando dos eclipses cada mes.

Dada la relación de este planeta con las estrellas, Doyle y su equipo también sugieren que el planeta se formó en el mismo disco de polvo y gas que dio origen a ambas estrellas. Ahora van a continuar explorando en busca de lunas.

La ciencia ficción se convierte en realidad

"Una vez más, lo que solía ser ciencia ficción se ha convertido en realidad", señala Alan Boss, uno de los científicos que participa en el proyecto, en la revista Science, que publica el hallazgo.
"Este descubrimiento confirma una nueva clase de sistemas planetarios que podrían albergar vida", apunta el principal investigador de Kepler William Borucki.

"Teniendo en cuenta que la mayoría de estrellas de nuestra galaxia son parte de un sistema binario, esto significa que las oportunidades de vida son mucho más amplias que si sólo se forman los planetas alrededor de estrellas simples", agrega Borucki, que define el descubrimiento como un "hito".
Kepler es la primera misión de la NASA capaz de encontrar planetas del tamaño de la Tierra cerca de la llamada "zona habitable", la región en un sistema planetario donde puede existir agua líquida en la superficie del planeta en órbita.

Lanzado en marzo de 2009, el objetivo del Kepler es recoger datos y pruebas de planetas que orbitan alrededor de estrellas con condiciones de temperatura medias donde pueda existir agua líquida y, por tanto, vida.

A pesar de que serán necesarias observaciones adicionales para lograr ese hito, Kepler ha detectado planetas y candidatos a ser planetas de una amplia gama de tamaños y distancias orbitales que, según la NASA, ayudan a comprender mejor nuestro lugar en la galaxia.
 

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