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28 jun. 2020

El mensaje que el astrónomo Carl Sagan les envió a los extraterrestres

A las 8:42 p.m. del jueves 2 de marzo de 1972, la NASA lanzó la sonda espacial no tripulada Pioneer 10 desde Cabo Cañaveral, en Florida.

 
Una cordial carta de presentación pero, con tanto que decir, ¿cómo decidieron qué incluir y qué dejar fuera?

Su destino era Júpiter y luego el borde de nuestro sistema solar.

Su misión, tomar fotografías detalladas del enorme planeta y sus lunas, y estudiar la atmósfera, sus partículas y vientos solares, el flujo y la velocidad de las abundantes partículas de polvo.

Pero Pioneer 10 tenía una segunda misión.

Firmemente unido a los puntales de soporte de las antenas, protegido de la erosión por el polvo interestelar, estaba el diagrama artístico y científico más emprendedor de todos los tiempos: la Placa de la Pioneer.

Estaba hecha de aluminio cubierto en oro y lo que tenía tallado pretendía revelarle a la vida inteligente extraterrestre quiénes éramos y dónde estábamos.

Un sencillo mensaje

La placa había sido diseñada por dos astrofísicos y una artista.

Apenas tres meses antes, en diciembre de 1971, el astrónomo estadounidense Carl Sagan le había sugerido a su amigo y colega Frank Drake que trabajaran juntos en el diseño de un mensaje interestelar.

En 1980, Carl Sagan se hizo mundialmente famoso por la serie documental de de divulgación científica "Cosmos: un viaje personal".

Tenía que comunicar los hechos de una manera directa e inequívoca.

"Nos imaginamos que lo más interesante para los extraterrestres sería saber cómo somos", le contó a la BBC Drake, fundador del Instituto SETI que escanea el espacio en busca de signos de comunicaciones extraterrestres.

"Pero pensamos que también querrían saber de dónde provenía el mensaje y cuándo había sido enviado, pues podían pasar millones de años antes de que fuera interceptado".

De esto último se encargaron Sagan y Drake.

Dónde y cuándo

Partieron de la premisa de que la ciencia y las matemáticas eran lenguajes universales, de manera que cualquier vida inteligente los comprenderían.

Se dedicaron primero a concebir la forma de comunicarles a los extraterrestres de dónde venía el mensaje, dado que "Planeta Tierra" no tiene sentido allá fuera.

Para entender lo que hicieron imagínate que estás tratando de encontrar a alguien en medio del océano y, en vez de darte coordenadas, te entregan información sobre la ubicación de varios faros y la distancia de estos del lugar en el que está la persona que buscas.

Si puedes identificar los faros, sabiendo su ubicación y la distancia de estos de lo que buscas, lo encuentras.
En el firmamento, esos faros son púlsares, remanentes de la explosión de supernovas que giran muy rápidamente y, como resultado, despiden pulsos espaciados de manera muy uniforme.

Entonces, para indicarles a los extraterrestres dónde había sido lanzado el mensaje, los científicos crearon un mapa que mostraba la ubicación de 14 púlsares con respecto al Sol.

Eso es lo que ves donde está el número 1 en esta imagen:


Cada una de las líneas que irradian del centro indica la dirección y la distancia de un púlsar al Sol.

Como hay muchos púlsares en el Universo, anotaron en números binarios la frecuencia de pulsos que, por ser distintiva, sirve para identificarlos.

La secuencia de rayitas verticales y horizontales que ves al lado de las líneas son números binarios que indican las frecuencias de pulso necesarias para identificar los pulsares.
Hasta aquí, de comprenderlo, los alienígenas sabrían que el mensaje vino de nuestro sistema solar; ahora hay que precisar.

En la parte inferior izquierda del diagrama, donde está el número 2, verás nuevamente el Sol, ahora acompañado de los planetas, incluido Plutón, que en ese entonces aún lo era.

Del tercer planeta -el nuestro- sale una flecha que señala la sonda Pioneer (3).

Nuestra dirección: 3º planeta de adentro para afuera en el sistema solar.
¡Listo!

Dirección del remitente: la Tierra.

Contrarreloj

Con esta primera parte del mensaje ideada, Sagan y Drake le presentaron sus planes a la NASA ese mismo diciembre, con la esperanza de persuadirlos de que lo pusieran en la Pioneer 10.

Habían pasado poco más de dos años desde que Apolo había llegado a la Luna y la agencia espacial estadounidense quería un nuevo proyecto que fuera igualmente ambicioso.

La sonda Pionner iría donde ninguna nave espacial había estado antes, a los planetas exteriores.
 

La sonda Pioneer iba a viajar a lugares imaginados más no conocidos.

Su lanzamiento estaba programado para febrero siguiente, y NASA no aprobó la placa de inmediato.

Con el tiempo corriendo en su contra y la esperanza de que fallaran a su favor, los astrónomos se dedicaron a terminar de diseñar el mensaje en las pocas semanas restantes.

Nuestro tamaño


Habían encontrado la manera de mostrar dónde estaba la Tierra, pero creyeron útil incluir un medio para calcular el tiempo y las dimensiones. Necesitaban encontrar una unidad universal.

La química básica del Universo les dio la solución.

Ese dibujo que está encima del número 4 muestra el átomo de hidrógeno en sus dos estados de energía más bajos.


"Cuando un átomo de hidrógeno cambia de un estado de energía al otro, irradia una onda de radio con una determinada longitud de onda y con una cierta frecuencia de oscilación", explica Drake.

La frecuencia servía como unidad de tiempo y la longitud de onda, como una unidad equivalente a 8 pulgadas.

Los astrónomos se valieron de los valores constantes del cambio de energía de los átomos de hidrógeno para fijar medidas.

Fíjate ahora que la mujer tiene una línea al lado de la cabeza y otra al lado de los pies; la distancia entre ellas es su altura.

¿Ves que a la izquierda del número 5 hay algo escrito?

"Es un número binario que indica que la mujer mide 8 de esa unidad fijada: 8 x 8 pulgadas = 64 pulgadas, que de hecho es la altura promedio de las mujeres del planeta", señala el astrónomo.

Eso, así como la otra representación de la sonda Pioneer que aparece en la placa (6), sirven para darle a los destinatarios del mensaje una idea de nuestro tamaño.

Nosotros y nosotras

La siguiente tarea era mostrar cómo somos.

Debería haber sido la parte fácil, pero resultó ser mucho más polémica de lo que esperaban.

La persona encargada de representar la forma humana para los habitantes del espacio exterior fue la esposa de Sagan.


Linda Salzman Sagan se encargó del aspecto que resultó ser el más problemático de todos.

Linda Salzman Sagan, artista profesional, había estudiado en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes del Museo de Boston, pero en virtud de haberse casado con un científico eminente, de repente se encontró con la responsabilidad de representar a toda la humanidad con solo dos figuras.

"Quise que cada figura tuviera diferentes rasgos raciales. La mujer tiene los ojos muy almendrados y el pelo liso; al hombre lo hice con pelo rizado y nariz aplanada, para que fueran multiculturales", le contó a la BBC.

¿Y la ropa?

"¿Cómo los iba a vestir? ¿Con trajes tribales? ¿Con ropa de alta costura? No, decidimos que se fueran desnudos", dijo la artista.

Quién dice "¡hola!"

A medida que se difundió la noticia de la placa, surgieron cuestionamientos sobre el hecho de que la figura femenina parecía sumisa al hombre.

¿Por qué se le había dado al hombre el honor de saludar al Universo? 




A algunos les molestó que la mujer parece tener una actitud sumisa frente al hombre, con él mirando de frente y derecho, mientras que ella, no.
"El feminismo apenas comenzaba a ser un gran tema de conversación y muchas mujeres dijeron: 'Bueno, ¿por qué nosotras no estamos saludando al Universo, por qué no tenemos la mano levantada?'.

"El problema era que si ambos levantaban la mano, los extraterrestres iban a pensar que todos en la Tierra andamos con las manos levantadas... teníamos que tener esas cosas en cuenta", subrayó la artista.

Genitales o no genitales

La belleza del diseño del diagrama radica en su precisión matemática y científica. Pero, para Linda, eso presentaba un problema: tenía que decidir cuántos detalles anatómicos incluir.

A pesar de que el albor de la década de 1970 estaba impregnado de amor libre y vida sin tanto complique, la corriente dominante en EE.UU. todavía era mojigata cuando se trataba de dibujos de mujeres desnudas.

"Muchas de las estatuas que había estado viendo, no tenían genitales femeninos muy específicos... no sabía qué hacer", recuerda Linda.

"Faltaban pocos días, creo que cinco, para que nos dejaran poner la placa en la nave espacial, y Carl me dijo: 'No hagas nada que nos pueda meter en líos con la NASA o dar a cualquiera una excusa para que no pongan la placa en la nave espacial'".

Linda Sagan decidió no dibujar los genitales femeninos. Pero eso no acalló la controversia.

El escándalo estalló, a pesar de que la mujer se fue al espacio sin genitales.

Encantador, fantasioso u obsceno

El reloj ya estaba en cuenta regresiva, la hora de despegar se acercaba y la reacción pública a la placa estaba cobrando impulso.

Se había convertido en noticia nacional, pero no era claro cuál era la opinión de los estadounidenses.

¿Apoyarían la placa o habría una protesta pública?

Por un lado, había artículos como el del eminente escritor científico Walter Sullivan, publicado en The New York Times, con descripciones encantadoras de la sonda Pioneer: "Navegará indefinidamente a través de los vastos confines de la galaxia de la Vía Láctea"- y de la placa.

Como él, algunos estaban entusiasmados con la idea de comunicarse con la vida en el espacio exterior.

Sin embargo, a otros todo el asunto le parecía un poco fantasioso.

Pioneer 10 y luego Pioneer 11 portaron nuestras tarjetas de presentación para cualquier otro navegante espacial que pudiera encontrarlos en un futuro lejano.

Pero quienes más alzaron su voz fueron quienes pensaban que las figuras desnudas eran una forma de pornografía.

"La NASA estaba muy preocupada porque algunos miembros del Congreso eran muy conservadores y les ofendía que el dinero de los contribuyentes se utilizara para enviar obscenidades al espacio", cuenta Drake.

"Recuerdo que me invitaron a un programa de televisión nacional matutino en Canadá y cuando terminé de describir la placa, miré a mi alrededor y todos estaban horrorizados.

"Pregunté y me respondieron: 'Nos van a despedir a todos'. Es la primera vez que se muestra a un humano desnudo en la televisión canadiense ¡y está prohibido!".

Desnudos al espacio

Sin que cesara el debate, la sonda despegó de Florida, con la placa firmemente adherida, y comenzó su largo viaje por el espacio.

Rápidamente se convirtió en la primera nave espacial en cruzar el cinturón de asteroides. En diciembre de 1973, antes de lo esperado, llegó a Júpiter e inmediatamente envió magníficas fotos en color de la superficie del planeta.

En diciembre 4 de 1973, la sonda Pioneer 10 de NASA envió imágenes de Júpiter de tamaño cada vez mayor.

Luego continuó su camino hacia el espacio exterior. Para el verano de 1983, la Placa de la Pioneer había pasado las órbitas de Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.

El 13 de junio, llegó a la última frontera, el borde de nuestro sistema solar. Y la cruzó.

Pioneer 10 envió su último mensaje el 22 de enero de 2003, y nunca más se supo de ella.
A lo largo de la década de 1970, Sagan y Drake idearon otros mensajes para el espacio.

La Placa de la Pioneer había revelado cuán difícil era capturar la variedad de la vida humana en un diagrama, por lo que en 1977 desarrollaron un mensaje más complejo llamado el Disco de oro de las Voyager.

Tenía saludos en 55 idiomas, 12 minutos de sonidos de la Tierra -como latidos del corazón humanos y lluvia cayendo-, música de Brahms y Chuck Berry, y en lugar de humanos desnudos, la NASA aceptó la imagen de una mujer embarazada.

Por supuesto, no sabemos si la Placa de la Pioneer ha sido vista por extraterrestres. Si es así, no han respondido.

Pero para Frank Drake, el propósito y la importancia del diagrama original no han disminuido.

"Tanto la placa como el disco de las Voyager durarán más que nuestro planeta. En 4.000 millones de años, el Sol crecerá, se convertirá en un supergigante, se tragará la Tierra y destruirá todo lo que conocemos.

"La placa todavía estará allí para mostrar que una vez hubo una civilización como la nuestra en la Vía Láctea", concluye el astrónomo.

22 jun. 2020

Por qué un experto dice que los avistamientos de ovnis se multiplicarán este año

Incendios en Oceanía, plaga de langostas en África, protestas raciales en América del Norte y pandemia de coronavirus a escala global. En solo seis meses, 2020 experimentó suficientes conflictos y catástrofes como para ocupar a los historiadores durante décadas.
 

Ricardo González lleva publicados 20 libros sobbre el fenómeno ovni

A esa larga lista de acontecimientos se ha sumado en las últimas semanas una nueva e inesperada preocupación: los reportes de avistamiento de ovnis en diversos lugares del mundo.

A finales de abril, el pentágono publicó tres videos de objetos voladores no identificados obtenidos entre 2017 y 2018. Tan solo la semana pasada, un extraño objeto desconocido con forma de globo apareció en Japón. E investigadores de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, publicaron días atrás un artículo en el que estiman que existen 36 civilizaciones extraterrestres en la Vía Láctea.

Para Ricardo González , uno de los principales investigadores de esta temática, el aumento de avistamientos de ovnis durante este año es inevitable: "Es algo que se ha estudiado bastante, en circunstancias históricas muy particulares siempre han aparecido".

González, nacido en Lima, Perú, en 1974, ha escrito 20 libros sobre el fenómeno ovni, muchos de ellos publicados en el sello Ediciones Luciérnaga, de Grupo Planeta. Según su relato, los reportes de ovnis se multiplican en "momentos álgidos y dramáticos" de la historia humana, como la Segunda Guerra Mundial -cuando pilotos del ejército reportaron naves desconocidas que bautizaron "foo fighters"- o la actual crisis sanitaria .

"Descartando observaciones que tienen explicación, como los satélites Starlink que muchos han confundido con ovnis, existe un porcentaje de casos que no pueden explicarse", subraya el experto.


Encuentros cercanos

El interés de González por los ovnis comenzó a sus 14 años, cuando afirma haber visto un objeto desconocido en su Lima natal. "Me llamó la atención porque la prensa habló del tema y pude constatar que no lo había visto solo yo", cuenta.

Cuando más adelante esa pasión lo convirtió en referente del tema extraterrestre en los medios, González fue despedido de su trabajo de oficina y decidió dedicarse exclusivamente a la investigación de estos fenómenos. "Tengo más preguntas que respuestas, pero en las preguntas está la clave", admite.

González junto a Fabio Zerpa y el escritor español JJ Benítez, autor de la saga "Caballo de Troya"

Su búsqueda lo llevó a diferentes países del mundo y a trabar amistad con el fallecido Fabio Zerpa , el mayor especialista en la temática ovni del país e incluso con el exastronauta Edgar Mitchell , el sexto hombre en pisar la Luna y otro ferviente estudioso del tópico extraterrestre.

Durante uno de sus viajes a Buenos Aires conoció a Sol Sanfelice , una artista plástica argentina con la que se casó y estableció en Capilla del Monte, Córdoba, cerca del Cerro Uritorco, considerado por mucho el epicentro del estudio ovni en el país . "Es uno de los lugares más conocidos del mundo en este campo", sostiene González.

Allí, buscan fundar un "centro de la paz" que celebre las enseñanzas de Nicholas Roerich , el pintor y filósofo ruso detrás del Pacto Roerich , un tratado sobre la Protección de Instituciones Artísticas y Científicas y Monumentos Históricos promulgado por los Estados Unidos y la mayoría de las naciones que integraban la Unión Panamericana (la entidad que antecedió a la OEA) en abril de 1935.

González entiende que mucha gente se resiste a la idea de que exista vida inteligente en otros planetas. Para los convencidos y los escépticos, el especialista tiene un mismo consejo: "Es importante no creer, sino investigar, ya que la creencia se basa en la fe".

16 jun. 2020

Los ladrillos de la vida aparecen mucho antes que las estrellas

Aprovechando las largas horas de observación con un telescopio en el Observatorio Kitt Peak (Estados Unidos), los astrónomos estudiaron una nube de polvo y gas frío. Buscaban rastros de moléculas orgánicas, precursoras de la vida. Han encontrado más de lo esperado en regiones donde no se verán estrellas durante cientos de miles de años.

Los ladrillos de la vida - Una Galaxia Maravillosa
En la atmósfera de Titán , la luna más grande de Saturno , o en el océano de Encelado , el satélite helado de Júpiter . En meteoritos o incluso en nubes moleculares densas y frías donde se forman estrellas jóvenes. Los astrónomos han encontrado moléculas prebióticas , precursoras de la vida tal como la conocemos, en varios lugares de nuestro Universo . Pero los mecanismos subyacentes a su formación siguen siendo misteriosos.

Y el trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Arizona (Estados Unidos) arroja nueva luz hoy. Descubrieron moléculas orgánicas complejas - metanol (CH 3 OH) y acetaldehído (CH 3 CHO) - ladrillos de la vida, en un vivero de estrellas que todavía tiene varios cientos de miles de años. para formar sus primeros protostars : la nube molecular de Tauro, a unos 440 años luz de nuestra Tierra .

Usando un instrumento del observatorio Kitt Peak (Arizona), los astrónomos estudiaron 31 núcleos más densos de esta nube molecular. Pasaron casi 500 horas observando estos núcleos pretellares, una oportunidad rara. Descubrir metanol en cada uno de ellos y acetaldehído en el 70% de ellos.

 
Radiotelescopio - Una Galaxia Maravillosa
Los núcleos prestelares son ambientes tranquilos y fríos que emiten solo señales débiles. Y fue la precisión y disponibilidad del radiotelescopio de aspecto milimétrico del Observatorio Kitt Peak lo que permitió a los astrónomos de la Universidad de Arizona (Estados Unidos) obtener imágenes útiles de algunos entre ellos, en la nube molecular de Tauro. © Jeff Mangum, NRAO

Un inventario de las próximas moléculas prebióticas.

Las teorías más comúnmente aceptadas, sin embargo, proponen un escenario en el que el calor protostar es necesario para la formación de moléculas orgánicas. Pero los resultados de los investigadores de la Universidad de Arizona y el descubrimiento de tantos precursores de la vida en polvo muy frío y nubes de gas sugieren que otros procesos deben estar funcionando.

Recuerde que los núcleos pretellares solo existen durante un período relativamente corto en la escala del Universo. Alrededor de un millón de años. Se forman en filamentos, el resultado del colapso de gases y polvo que forman nubes moleculares frías. Nuestro Sistema Solar nació de una nube similar a la de Tauro. "Observar estos núcleos pretellares es un poco como mirar un álbum de fotos con instantáneas tomadas de diferentes personas en diferentes etapas de sus vidas", dijo la astrónoma Samantha Scibelli en un comunicado de la Universidad de Arizona.

Para comprender mejor la evolución de las moléculas prebióticas, desde estos componentes básicos de la vida, hasta estas primeras etapas de la formación de estrellas, los investigadores de la Universidad de Arizona ahora planean estudiar cada uno de estos núcleos con más detalle. pretellar Objetivo: hacer un inventario de las moléculas orgánicas que contienen.

La química prebiótica puede comenzar tan pronto como nazca la estrella

Las moléculas complejas, orgánicas para algunos, se identificaron en una concentración de gas, L1544, que debería evolucionar hacia un colapso de la estrella del mismo tipo que el sol . La gran cantidad de ingredientes detectados por el radiotelescopio de 30 m del Iram sugiere que la química prebiótica puede iniciarse incluso antes de que se formen las estrellas.

L1544 - Una Galaxia Maravillosa
L1544 se encuentra en la región más brillante (a la izquierda) de esta parte de la nube molecular de Tauro, a 450 años luz de distancia, observada aquí en el infrarrojo medio con el telescopio espacial Herschel © Esa, Herschel, Spire

Ubicada en la región de la nube molecular de Tauro (TMC, Taurus Molecular Cloud) a unos 450 años luz de la Tierra, L1544 se considera un prototipo de núcleo pretellar. Se supone que esta concentración es una etapa temprana, antes del colapso gravitacional que conduce a la formación de una protostar del mismo tipo que nuestro sol. Se realizó un estudio espectral con el telescopio IRAM de 30 metros de diámetro, en el ASAI del "Gran Programa" (ver Encuestas Astroquímicas en IRAM) y reveló una gran cantidad de moléculas complejas, incluidas especies u orgánicas. COM (Moléculas orgánicas complejas) Oxigenado (rapplelons de que las moléculas orgánicas están compuestas de una cadena de átomos de carbono).

Se han detectado especies de monóxido de tricarbon (C 3 O), metanol (CH 3 OH), etanal (o acetaldehído, CH 3 CHO), ácido fórmico (HCOOH), ceteno (H 2 CCO) y propino (CH 3 CCH) con abundancias entre 5 x 10-11 y 5 x 10-9. Para explicar los del metanol, Charlotte Vastel y su equipo creen que el hielo en el que se forma el metanol sufre una foto-desorción no térmica en la capa externa en la que pueden penetrar los fotones FUV (ultravioleta lejano, ultravioleta) .distante). La presencia de moléculas orgánicas complejas (COM) podría explicarse, al igual que la del agua, que también proviene de la foto-desorción no térmica. Los modelos químicos parecen confirmar que la desorción de pequeñas cantidades de metanol y etileno (C 2 H 4 ) podría ser suficiente para explicar estas observaciones.

Espectro - Una Galaxia Maravillosa
Ejemplo de espectro adquirido entre 81 y 89 GHz que revela una gran cantidad de especies con algunas COM ( moléculas orgánicas complejas ). Este gráfico muestra la riqueza de parte del espectro obtenido entre 81 y 89 GHz, con la identificación de las líneas más fuertes. © CNRS, C. Vastel  y col. 2015

Química prebiótica iniciada desde las primeras etapas de la formación estelar.

Incluso más recientemente, se ha detectado un perfil complejo a aproximadamente 101 GHz. Los autores sospecharon que era la estructura hiperfina del radical cianometilo (CH 2 CN). Siguiendo cálculos espectroscópicos, los cosmoquímicos han demostrado la primera detección de la estructura fina e hiperfina de las formas orto y para de esta especie en el corazón todavía muy frío de L1544.

Estas observaciones ASAI publicadas en la revista  Astronomy & Astrophysics (A&A) revelan contenido orgánico muy rico dentro de L1544. Aunque es muy difícil predecir todos los procesos químicos que permiten que estas moléculas complejas se sinteticen durante la formación de una protoestrella de tipo solar, es tentador predecir, dada la riqueza excepcional de esta encuesta imparcial, que la química prebiótica se inicia en las primeras etapas de la formación estelar.

15 jun. 2020

Puede que no contactemos con extraterrestres antes de 6.000 años

Astrofísicos británicos calculan que en nuestra galaxia hay 36 civilizaciones avanzadas, distantes 17.000 años luz unas de otras

Via-Lactea - Una Galaxia Maravillosa
La Vía Láctea sobre el cerro Armazones, en el desierto chileno de Atacama. / ESO/S. BRUNIER
¿Estamos solos en el Universo? Igual no, pero, aunque estemos acompañados, puede que en la práctica estemos solos. Es lo que se deduce de los últimos cálculos de dos astrofísicos de la Universidad de Nottingham. Christopher Conselice y Tom Westby afirman, en un trabajo publicado en 'The Astrophysical Journal', que en nuestra galaxia podría haber en la actualidad 36 civilizaciones con capacidad para comunicarse por radio. Esto implicaría, advierten, que la distancia media entre dos civilizaciones podría ser de unos 17.000 años luz, lo que a día de hoy «haría imposible la comunicación interestelar».

Los investigadores parten de lo que llaman el Principio Astrobiológico Copernicano, según el cual «el desarrollo de nuestra inteligencia no es algo único o especial» en el Universo y, allí donde se den las mismas condiciones que en la Tierra, podría ocurrir algo parecido. Los límites de ese principio son que la inteligencia necesita unos 5.000 millones de años de evolución –nuestro planeta acoge una civilización tecnológica 4.500 millones de años después de su formación– y que precisa de un entorno rico en metales como el propiciado por el Sol.

Los alienígenas y nuestro futuro
«La idea es mirar la evolución, pero a escala cósmica», dice Conselice, para quien su investigación «da pistas sobre cuánto tiempo durará nuestra propia civilización. Si descubrimos que la vida inteligente es común, esto revelaría que nuestra civilización podría existir mucho más que unos pocos cientos de años. Alternativamente, si encontramos que no hay civilizaciones activas en nuestra galaxia, es una mala señal para nuestra propia vida a largo plazo. Al buscar vida inteligente extraterrestre, incluso si no encontramos nada, estamos descubriendo nuestro propio futuro y destino».

Westby recuerda que «el método clásico para el cálculo del número de civilizaciones inteligentes se basa en conjeturas sobre los valores relacionados con la vida, por lo que las opiniones sobre estos asuntos varían de manera sustancial. Nuestro nuevo estudio simplifica estas suposiciones usando nuevos datos, dándonos una estimación sólida del número de civilizaciones en nuestra galaxia».

«Bajo el supuesto de que se necesitan, como en la Tierra, 5.000 millones de años para que surja vida inteligente en otros planetas, debería haber al menos unas pocas docenas de civilizaciones activas en nuestra galaxia», dice Conselice. Pero el número final depende «en gran medida» de cuánto tiempo lleven enviando al espacio señales como transmisiones de radio y televisión. Si esas otras civilizaciones llevan, como nosotros, cien años emitiendo señales, los autores dicen que puede haber unas 36 activas en la galaxia. Esa cantidad podría subir hasta las 175 o caer hasta las 32.

Se calcula que en la Vía Láctea hay un mínimo de 100.000 millones de estrellas y un máximo de 400.000 millones. Conselice y Westby han supuesto para su estudio que hay unos 250.000 millones; es decir, 32 estrellas por cada humano vivo. En esa inmensidad, si la inteligencia estuviera uniformemente distribuida, la separación media entre dos civilizaciones sería de unos 17.000 años luz. Un año luz es la distancia que recorre la luz en un año a 300.000 kilómetros por segundo y equivale a unos 10 billones de kilómetros. A esas distancias, la comunicación e incluso la detección de esas culturas «sería prácticamente imposible con la tecnología actual», indican los autores.

Conselice y Westby sostienen que pasarán unos 6.120 años tras el desarrollo de las comunicaciones por radio, hace unos cien años, antes de que podamos comunicarnos con una civilización extraterrestre. Eso, si no nos extinguimos antes, claro.

12 jun. 2020

¿Por qué no hemos detectado vida extraterrestre?

Hasta el momento, la ciencia ha demostrado que el Universo es inconcebiblemente grande, pero no está vacío. Entre lo que podemos ver y lo que no, es el hogar de miles millones de galaxias, que se componen de un número aún más grande de estrellas, que a su vez poseen una innumerable cantidad de planetas potencialmente vivificantes orbitándolos. Es al menos presuntuoso creernos entonces que somos los únicos seres vivos.
 

Según un estudio relativamente reciente de la Universidad de Berkeley de California y publicado en PNAS, hay en el Cosmos al menos 100 planetas análogos a la Tierra ​(es decir, con temperaturas y condiciones que permitiesen la vida) por cada grano de arena de nuestro mundo. La pregunta se hace más acuciante: ¿Por qué no hemos podido encontrarlos?

Y aquí entra algo que se llama La paradoja de Fermi, planteada en la década del 50 del siglo pasado. La paradora de Ferni es la aparente contradicción que hay entre las estimaciones que afirman que hay una alta probabilidad de que existan otras civilizaciones inteligentes en el universo observable, y la ausencia total de evidencia de dichas civilizaciones.

Hay tantas soluciones propuestas para esta célebre paradoja como científicos existen, pero hay una que es realmente perturbadora. Su autor es un físico teórico de la Universidad Nacional de Investigación de Tecnología Electrónica (MIET) en Rusia, llamado Alexander Berezin.

Según el planteamiento de Berezin, que fue publicada en arXiv.org, será la primera civilización que consiga viajar a otras galaxias la que necesariamente eliminará a toda competencia “con el fin de garantizar su expansión”.

El mismo autor declaró que su teoría es tan aterradora que espera estar equivocado: "No estoy sugiriendo que una civilización altamente desarrollada pudiera exterminar conscientemente a otras formas de vida. Más probablemente, lo harían sin darse cuenta, al igual que un grupo de obreros destruye un hormiguero para construir un edificio, simplemente porque carecen de cualquier estímulo para protegerlo. Por supuesto espero estar equivocado. La única manera de comprobarlo es seguir estudiando el universo y buscando vida extraterrestre", explicó.

El Parámetro A
Para Berezin, lo verdaderamente relevante no es cómo sean las posibles civilizaciones extraterrestres sino que puedan ser detectables unas de otras a una cierta distancia de la Tierra. Si una civilización extraterrestre no tiene la capacidad de desarrollarse tecnológicamente para ser detectable por otras, aún puede existir, pero para nosotros es como si no hubiera existido nunca. Es como el caso del árbol que cae en mitad del bosque, si nadie está ahí para escuchar si hace ruido o no al caer, entonces nunca lo sabremos, será como si no existiera.

Este principio aplicado a las civilizaciones es al que Berezin atribuye el nombre de Parámetro A. Por este motivo si una civilización alienígena no consigue avanzar lo suficiente como para llegar al Parámetro A, nunca podremos verla, aunque exista.



"La naturaleza específica de las civilizaciones que surgen al nivel interestelar no debería importar" , dice. "Podrían ser organismos biológicos como nosotros, IA deshonestas que se rebelaron contra sus creadores o mentes distribuidas a escala planetaria como las descritas por Stanislaw Lem en Solaris", agrega.

"La única variable que podemos medir objetivamente es la probabilidad de que la vida sea detectable desde el espacio exterior dentro de un cierto rango desde la Tierra", explica Berezin.

Primero en entrar, último en salir
"¿Qué pasaría si la primera vida que alcanza la capacidad de viaje interestelar erradica necesariamente toda competencia para impulsar su propia expansión?", hipotiza.

Si los principios de Berezin se cumplen estaremos participando, sin saberlo, en una carrera destructiva. Solo la civilización más avanzada podría, no solo conquistar toda la galaxia, también aniquilar al resto de civilizaciones, simplemente porque tendría las herramientas para hacerlo.

Llegados a este punto, lo más perturbador del estudio es que contempla la gran posibilidad de que el ser humano no vaya a encontrar nunca una raza extraterrestre más avanzada que él y que por tanto podrían ser los avances de la propia especie humana los responsables de la destrucción de otras formas de vida sin que se fuera consciente de ello.

Incluso Berezin admite que espera estar equivocado sobre esto, y vale la pena señalar que muchos otros científicos tienen puntos de vista mucho más optimistas sobre cuándo podemos esperar escuchar de la vida extraterrestre avanzada.

Pero las opiniones del físico son solo la última declaración científica de por qué podemos estar destinados a mirar las estrellas solo en el tiempo y el espacio, por mucho que desearíamos que fuera de otra manera.

11 jun. 2020

El polvo podría ser una pista de vida extraterrestre en otros planetas

En un estudio reciente, investigadores británicos piden a los científicos que tengan en cuenta el polvo en la búsqueda de vida extraterrestre. De hecho, esto compensaría las condiciones extremas en ciertos planetas con rotación sincrónica.
 

Planeta - Una Galaxia Maravillosa

Si el final de la vida a menudo se caracteriza por la transformación del cuerpo al estado de polvo, esto podría ser, paradójicamente, una pista importante en la búsqueda de vida extraterrestre. En cualquier caso, esto es lo que sugieren los científicos británicos de la Universidad de Exeter, la Met Office y la Universidad de East Anglia en un nuevo estudio publicado en Nature Communications.

En él, instan a los investigadores a considerar el polvo como una pista clave cuando se trata de determinar si un planeta es habitable. De hecho, en el estado actual de la investigación, muchos de los planetas considerados capaces de albergar vida en diferentes sistemas solares están más distantes o más cerca de su estrella que la Tierra. Sobre todo, algunos se encuentran en el estado de la llamada órbita sincrónica, lo que significa que giran alrededor de su estrella para que un lado del planeta siempre permanezca en la oscuridad, cuando el otro siempre está iluminado. El problema es que si un planeta de este tipo resulta teóricamente habitable por varias razones, es probable que cada lado del mundo proporcione condiciones extremas, con un lado demasiado caliente y el otro demasiado frío, lo que haría que mucho menos probable presencia de vida.

En este estudio, los investigadores se centran en este caso muy específico del planeta. Asumen que grandes cantidades de polvo en el aire podrían compensar estas condiciones extremas, enfriando el lado caliente y calentando el lado frío.

En teoría, esto significaría en particular que el agua tendría más probabilidades de estar allí y, por lo tanto, daría más oportunidades a la vida para desarrollarse allí. “Los lados oscuros de estos planetas se sumergen en una noche perpetua, y el efecto de calentamiento prevalece, mientras que en el lado del día, prevalece el efecto de enfriamiento.

El efecto es moderar las temperaturas extremas, haciendo que el planeta sea más habitable "dijo Ian Boutle, autor principal del estudio". Sin embargo, los investigadores señalan que esto solo se aplica a este tipo particular de planeta. “En la Tierra y Marte, las tormentas de polvo tienen efectos de enfriamiento y calentamiento en la superficie, y el efecto de enfriamiento generalmente prevalece. Pero estos planetas con rotación sincrónica son muy diferentes", especifica el estudio.

Sin embargo, si estos científicos instan a los investigadores a buscar polvo de la misma manera que buscan otros biomarcadores en su búsqueda de vida extraterrestre, señalan que este polvo también podría dificultar la observación de estos planetas, y por lo tanto la búsqueda de la vida.

"El polvo suspendido en el aire es algo que podría ayudarnos a detectar planetas habitables, pero que también oscurece nuestra capacidad de encontrar signos de vida en estos planetas", dijo Manoj Joshi de la Universidad de East Anglia.

1 jun. 2020

China buscará vida extraterrestre

China buscará vida extraterrestre con la ayuda de un radiotelescopio gigante FAST

Radiotelescopio FAST - Una Galaxia

China decidió unirse a la búsqueda de civilizaciones extraterrestres como parte del proyecto SETI (Búsqueda de inteligencia extraterrestre). Según los medios estatales Science and Technology Daily, en septiembre, el radiotelescopio gigante FAST (telescopio esférico de 500 metros), conocido como Sky Eye, comenzará a usarse para buscar señales extraterrestres.

El radiotelescopio FAST se construyó en 2016. Actualmente, el dispositivo está en proceso de modernización, lo que reducirá la influencia de la interferencia en su trabajo y brindará la posibilidad de su uso en la búsqueda de posibles signos de civilizaciones extraterrestres.
Este es el radiotelescopio más grande del mundo, de 500 metros de diámetro. Con su ayuda, será posible capturar señales de radio ubicadas a una distancia de más de 10,000. años luz.
Según el científico Zhang Tongjie, que participa en la búsqueda de inteligencia extraterrestre en China, la búsqueda de extraterrestres no interferirá con las observaciones científicas planificadas que se llevan a cabo utilizando FAST. Esto incluye la detección de púlsares y otras señales de radio interestelares que avanzarán en el estudio del origen del universo. Se informa que, con su ayuda, ya se han descubierto 114 púlsares.
Zhang cree que es poco probable que las señales de radio que llegan a la Tierra pertenezcan a civilizaciones extraterrestres, pero si todavía hay extraterrestres que transmiten señales, el radiotelescopio FAST aumentará las posibilidades de su detección.

29 may. 2020

Existe tecnología mucho más avanzada que la nuestra

Exjefe del programa secreto de ovnis del Pentágono: “Existe tecnología mucho más avanzada que la nuestra y no podemos hacer nada al respecto”

 
Ovni - Una Galaxia Maravillosa
Luiz Elizondo es el exjefe del Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales del Pentágono, un proyecto que funcionó entre el 2007 y el 2012 bajo total secreto

Luis Elizondo, que dirigía el Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales del Departamento de Defensa de los EEUU, habló con Infobae sobre su tiempo como agente especial en el Pentágono y por qué cree que hay evidencia empírica que hace que sea imposible hoy en día negar que existan fenómenos aeroespaciales inexplicables

El 24 de junio de 1947, el piloto privado Kenneth Arnold volaba a bordo de un CallAir A-2 cerca del Monte Rainier en el estado de Washington, Estados Unidos, buscando una aeronave militar extraviada. Un reporte de Associated Press lo citó asegurando que en aquella expedición había visto volar a gran velocidad nueve objetos brillantes “con forma de platos”. Así los “platillos voladores” entrarían rápidamente en el léxico popular y darían el puntapié inicial al fenómeno de los ovnis, que desde ese momento captura el interés de millones de personas alrededor del mundo.

A pesar de ser un tema tabú en muchos círculos científicos, de comunicación y gubernamentales, la investigación de distintos eventos y objetos no identificados o sin explicación fue el eje de varios programas financiados por el gobierno de Estados Unidos a través de los años. Uno de ellos fue el Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales (AATIP, por sus siglas en inglés) del Pentágono, un proyecto que funcionó entre el 2007 y el 2012 bajo total secreto pero que salió a la luz el 16 de diciembre del 2017 luego de un artículo publicado en The New York Times.

Se aseguraba que del presupuesto anual de 600 mil millones de dólares que recibía el Departamento de Defensa (DOD), 22 millones estaban destinados a este programa, un rastro de dinero muy difícil de seguir, lo que fue precisamente lo que quería el Pentágono, según escribieron Helene Cooper, Ralph Blumenthal y Leslie Kean, los autores de aquel artículo que fue primera plana del diario del domingo.

Durante años, este programa se desarrolló en el quinto piso del anillo C del Pentágono, en lo profundo del laberíntico edificio y símbolo de la supremacía militar estadounidense. Allí investigaban reportes de objetos voladores no identificados. Según el Departamento de Defensa, que nunca antes había admitido su existencia, dejó de funcionar en el 2012. Sin embargo, distintas fuentes aseguran que, por lo menos hasta el 2017, este programa seguía funcionando, entre ellas Luis Elizondo, el agente de inteligencia militar que estaba a cargo.
 
Elizondo - Una Galaxia Maravillosa
Elizondo presentó su renuncia a través de una carta dirigida al secretario de Defensa James Mattis, que advertía que “los desafíos burocráticos y mentalidades inflexibles” eran un obstáculo para que se tomaran en serio “las amenazas aeroespaciales anómalas” (Matt Thompson)
 
Elizondo es el exjefe del Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales. El 4 de octubre del 2017, presentó su renuncia a través de una carta dirigida al secretario de Defensa James Mattis, que advertía que “los desafíos burocráticos y mentalidades inflexibles” eran un obstáculo para que se tomaran en serio “las amenazas aeroespaciales anómalas” entre las autoridades del Departamento. Elizondo no estaba de acuerdo con el secretismo excesivo y la oposición interna con la que se enfrentaba a diario. También reclamaba que no se prestaba la suficiente atención ni se gastaba el suficiente dinero para investigar posibles amenazas para la seguridad nacional y abordar vulnerabilidades potenciales. Elizondo aseguró que tras su partida el AATIP seguía funcionando, y que había otra persona en su puesto.

Más tarde se unió a To The Stars Academy, fundada, entre otros, por Chris Mellon, ex subsecretario adjunto de Defensa de los Estados Unidos para Inteligencia y más tarde para Operaciones de Seguridad e Información; y Tom DeLonge, guitarrista de la banda Blink-182. Se trata de una iniciativa para “movilizar a las mentes más brillantes desde adentro de las sombras de lo aeroespacial, la ciencia y el Departamento de Defensa”.

Tres videos grabados uno en el 2004 y dos en el 2015 por pilotos de caza de la Marina de los Estados Unidos fueron publicados por The New York Times con la colaboración de esta organización en diciembre del 2017 y marzo del 2018. Muestran lo que parecen ser objetos voladores no identificados que se mueven rápidamente mientras se graban con cámaras infrarrojas. Recién fueron desclasificados en abril de este año por el Departamento de Defensa, que señaló que los publicaron "para clarificar cualquier malentendido por parte del público sobre si las grabaciones que han ido circulando son reales o no, y si hay más (contenido) en los videos. El fenómeno aéreo que se aprecia en los vídeos permanece clasificado como no identificado”.

Estas imágenes habían sido filtradas y están circulando en la red desde 2007 y 2017. Ya en 2019, la Armada estadounidense había reconocido que las tres grabaciones eran reales, pero hasta ahora no las había difundido oficialmente.

En el 2019, Elizondo estrenó por History el programa No Identificado, que en julio de 2020 tendrá su segunda temporada. Se explora nueva evidencia autenticada junto a imágenes de archivo y entrevistas a testigos y exmiembros militares que no han hablado hasta el momento; presentando un avance extenso en la comprensión de la tecnología detrás de estos desconocidos fenómenos en los cielos.

Durante una entrevista telefónica con Infobae desde Los Ángeles, Luis Elizondo contó qué descubrió durante sus años a la cabeza de este programa secreto del Departamento de Defensa, y por qué cree que la evidencia entorno a los fenómenos aeroespaciales inexplicables es hoy innegable.

-¿Cómo describiría su tiempo trabajando en el Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales?

-Fascinante pero frustrante. Fue un privilegio pero desafortunadamente había muchos desafíos asociados también. La mayoría burocráticos.

 
Elizondo habla - Una Galaxia Maravillosa
El exagente especial de Inteligencia no se imaginó nunca que trabajaría investigando reportes de ovnis (Matt Thompson)

-Usted renunció precisamente porque esta cuestión y “la mentalidad inflexible” del DOD con respecto al programa habían evitado que se tomen en serio “amenazas aeroespaciales anómalas”. ¿Podría explicar esto un poco?

-El secretario de Defensa en ese momento era un caballero llamado James Mattis. Él y yo tuvimos el privilegio y el honor de servir juntos en Afganistán, pero desafortunadamente la burocracia no me permitía compartir información con él, al que yo respetaba mucho. Ésta era una persona que merecía saber la verdad, y a la que yo admiraba profundamente, y esta burocracia que heredamos no permitía que información vital se comparta, principalmente porque era considerada tabú, no había otra razón.

-¿Qué descubrió durante su tiempo en el programa?

-Comprendimos que estos fenómenos son reales y que son cosas reales que vuelan en nuestros cielos y que tienen tecnología mucho más avanzada que la nuestra, y no podamos hacer nada al respecto. Pueden volar sin impedimentos por nuestro espacio aéreo o controlar el espacio aéreo civil y militar y no podemos hacer nada. Además, la conclusión a la que arribamos es que se trata de un fenómeno global, no ocurre sólo en Estados Unidos, y por eso creo que tenemos que trabajar mejor con nuestros pares en Latinoamérica, en Europa, en Asia y alrededor del mundo, porque ésta es una problemática que afecta a la misma humanidad. No pertenece a una sola institución o religión o gobierno, sino a todos los que habitamos en este planeta.

-¿Sigue activo el programa?

-Tengo razones muy fuertes para creer que este programa sigue muy activo.

-¿De qué manera se diferencia este programa de otros proyectos, financiados por el gobierno de Estados Unidos, que investigaban ovnis, como Sign, Grudge y Blue Book?

-Primero y principal, teníamos apoyo del Congreso. Teníamos el apoyo de senadores muy poderosos dentro del Gobierno. También contabamos con tecnología que en el pasado el gobierno de Estados Unidos no tenía disponible: mejoras en nuestros radares, en nuestros sistemas electro-ópticos, en nuestras cámaras. Nuestros pilotos están mejor entrenados hoy que antes. Así que se podría decir que es una oportunidad única para utilizar como ventaja estas capacidades y tecnologías y así de una vez por todas tratar de descubrir de qué se trata este enigma.

-El año pasado se estrenó su programa de televisión, No Identificado. ¿Por qué decidió hacerlo?

-Esta serie es una oportunidad para tener una conversación no sólo con el pueblo estadounidense, sino con el mundo, y poder mostrarles que éste no es un tópico relegado a la ciencia fringe (no ortodoxa o marginal) o de gente loca. Éste es un problema real y de seguridad nacional, y nos afecta a todos. En América somos todos americanos, ya sea Sudamérica, Centroamérica o Norteamérica, y estamos todos unidos por la misma masa continental. Por eso deberíamos trabajar juntos para poder descifrar este problema de forma colectiva.

-Figuras de alto rango en el gobierno han afirmado a lo largo de los años que hay y hubo varios fenómenos aeroespaciales inexplicables. ¿Por qué cree que hay tanta reticencia?

-Creo que en parte porque hemos pasado la mayor parte de los últimos 70 años ridiculizando y criticando a individuos que han seguido este tema desde una perspectiva amateur, y hay mucho estigma y tabú asociados a esta temática. Cuando pensamos en ovnis se nos vienen a la cabeza personas con sombreros de aluminio y gente creyente sin ningún tipo de evidencia. Bueno, ahora estamos en un momento en el que tenemos evidencia, tenemos gobiernos que reconocen que estos fenómenos son reales. Llegó el momento de tomar esta conversación y elevarla al nivel necesario de nuestro gobierno.

-¿Sufrió usted por este estigma cuando reveló que estos fenómenos existen?

-Sí, absolutamente, todos los días. Mis antecedentes profesionales son en Inteligencia. Yo era un agente especial, un agente especial con un rango jerárquico muy elevado, y mi trabajo como investigador fue siempre seguir los hechos, en esencia, encontrar la verdad y contar la verdad. Es un trabajo que yo no pedí cuando estaba en el Gobierno. Irónicamente, para cumplir la misión que me encomendó mi país, me tuve que ir del Gobierno. El estigma con el que me enfrento viene en general de personas que no conocen mucho del tema y, para ser justo, ellos no han tenido acceso a la información que yo tengo, por lo que es entendible que haya cierta reticencia para hablar sobre algo que ha estado rodeado siempre de un estigma innecesario.

-¿Cree que tiene que ver con el miedo a lo desconocido, a que también puede ser una amenaza extranjera, y no necesariamente extraterrestre?

-Absolutamente. De cierta manera, nuestros hermanos y hermanas latinoamericanos están mucho más avanzados en este debate. Algo de lo que me di cuenta es que la gente de Latinoamérica es mucho más tolerante con lo desconocido y se dan cuenta de que el universo y la naturaleza están llenos de maravillas y misterios. Acá en Estados Unidos nos hemos enorgullecido de siempre tener soluciones y respuestas y de que si hay una amenaza, vamos a poder evaluarla muy rápidamente. Y eso podría ser en parte por qué nosotros y el gobierno de Estados Unidos no hemos tenido este debate. Porque si reconocés que hay una posible amenaza y no encontrás una amenaza, entonces el miedo radica en que la gente pierda la confianza en tu habilidad de hacer tu trabajo, ya sea político, militar, o de otro tipo.

 
Elizondo grabación - Una Galaxia Maravillosa
Elizondo durante la grabación de su programa televisivo (Andrew Cagle)

-Entonces, ¿usted cree que aceptar que hay fenómenos inexplicables implica una pérdida de poder, ya sea en instituciones gubernamentales como religiosas?

-Hay muchas razones, y ésa es una de ellas, pero hay otras. Es muy difícil tener una charla con tu jefe cuando te están pagando mucho dinero, tenés a disposición los mejores recursos y la última tecnología para resolver problemas, y tener que decir: "Señor, hay algo en el cielo, no sabemos qué es, no sabemos cómo funciona, no sabemos quién está detrás del volante, y la verdad es que no hay nada que podamos hacer al respecto". Es una conversación muy incómoda, especialmente con una de las fuerzas armadas más capaces del mundo. Nos pagan para siempre encontrar la solución.

-Su organización To The Stars Academy y The New York Times colaboraron para dar a conocer los tres videos de “fenómenos aéreos inexplicables” que fueron recientemente desclasificados por el Pentágono. ¿Por qué reconocen su autenticidad ahora? ¿Y cómo lo hace sentir a nivel profesional y personal?

-Creo que llegamos a un lugar en el que la evidencia es innegable. Y ahora se corre el riesgo de que si se la continúa negando, eso se convertirá en un riesgo mayor que aceptar el hecho de que es real. Porque ahora que sabemos que tenemos la evidencia empírica de que estos fenómenos son reales, entonces tenemos la obligación moral de ocuparnos, y cuánto más tiempo lo negamos y sumergimos la cabeza en la arena, más gente reclamará que el Gobierno haga algo al respecto. Entonces tiene que ver con la presión del pueblo estadounidense hacia el Gobierno, dentro del Congreso y el Poder Ejecutivo porque queremos que se haga algo. Y ahora hay un reconocimiento del Gobierno de que estos fenómenos son reales.

Con respecto a cómo me siento, no he tenido el lujo de sentarme y absorber lo que está sucediendo. He estado involucrado en la batalla diaria de tratar de elevar este tema a donde corresponde. Así que realmente no he tenido la oportunidad de reflexionar sobre mí mismo y darme el privilegio de sentir algo. Desafortunadamente. Sospecho que algún día en el futuro podré sentarme y reflexionar sobre nuestros logros y nuestros fracasos. No estoy tratando de ser evasivo, simplemente no tuve la oportunidad de sentarme y mirar nuestros logros porque estoy demasiado ocupado tratando de lograr nuestro próximo objetivo.

-Teniendo en cuenta la evidencia a la que tuvo acceso, ¿cree que hay vida inteligente más allá de la Tierra?

-Bueno, si quisieras la prueba de que hay vida inteligente en el universo, uno solo tiene que mirar la vida de su propio planeta. La vida es abundante, adaptativa y penetrante. La vida existe en todas partes en este planeta, incluyendo los confines más profundos del océano; a cinco millas debajo del hielo ártico; en las montañas más altas. Entonces, si la pregunta es si hay vida en este universo, la respuesta es sí. Si la pregunta es si hay vida en este universo más allá de la Tierra, creo que hay evidencia muy convincente que sugiere que es un escenario muy probable.
Entrevista para Infobae: Martina Putruele

9 nov. 2018

El contacto extraterrestre cada vez más cerca

Un estudio del MIT propone combinar tecnología ya existente, como el láser infrarrojo de alta potencia y los grandes telescopios, para hacer la Tierra visible para seres de otros planetas.


Como una suerte de faro espacial, la luz permitiría que la Tierra se detectara desde sistemas planetarios cercanos.

Como la luz de porche que permite ver desde lejos una casa, un láser de alta potencia, de 1 a 2 megawatts, enfocado a través de un telescopio de ente 30 y 45 metros, con un alcance de unos 20.000 años luz de distancia, podría cumplir esa función para la Tierra. ¿Con qué fin? Emitir luz al espacio para llamar la atención de la inteligencia extraterrestre que pueda existir en algún lugar de la galaxia.

Esa es la propuesta de los astrónomos del Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT), que publicaron un "estudio de viabilidad" en The Astrophysical Journal. La combinación del láser de alta potencia y el telescopio crearía una suerte de faro de radiación infrarroja lo suficientemente fuerte como para destacarse incluso a pesar de la luz del Sol.

"Si lográsemos darnos la mano y comenzar a comunicarnos, podríamos enviar un mensaje a una velocidad de datos de unos pocos cientos de bits por segundos, lo cual permitiría que llegara en unos pocos años", dijo James Clark, coautor del trabajo e integrante el Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT, a Science Daily.

El láser infrarrojo ya existe como tecnología, y los de gran poder son de uso militar.

Clark señaló que aunque la idea de un faro para atraer inteligencia extraterrestre puede sonar descabellada, nada se pierde con combinar tecnologías que ya existen. "Puede ser un proyecto desafiante, pero no es imposible", agregó.

"Esta clase de láseres y telescopios, que se construyen actualmente, pueden producir una señal detectable, de manera tal que un astrónomo podría mirar a nuestra estrella y de inmediato advertir que algo inusual sucede con su espectro. No sé si su primera conjetura serían criaturas inteligentes alrededor del Sol, pero podría sin dudas atraer un poco más de atención".

Esos astrónomos a los que aludió Clark se podrían ubicar en sistemas cercanos, como Próxima Centauri, la estrella más cercana a la Tierra, o TRAPPIST-1, una estrella ubicada a unos 40 años luz con siete planetas, tres de los cuales son potencialmente habitable para los seres vivos de la Tierra. "Si la señal se capta en cualquiera de estos sistemas cercanos, halló el estudio, se podría usar el mismo láser de alta potencia para enviar un breve mensaje en pulsos similares al código Morse".

Si hubiera vida inteligente en el sistema de TRAPPIST-1, podría captar el láser infrarrojo.

Clark comenzó la investigación con su consejera, la profesora del MIT Kerri Cahoy. Partió de un diseño conceptual simple: un gran láser infrarrojo y un telescopio mediante el cual se podría ampliar la intensidad de la luz. Su objetivo era crear una señal infrarroja al menos 10 veces más fuerte que las variaciones naturales de las emisiones infrarrojas del sol. Una señal de esta intensidad, pensó, sería suficiente para destacarse "en cualquier sondeo superficial hecho por inteligencia extraterrestre".

La capacidad de 1 o 2 megawatts del láser, si bien es enorme, es posible para el Láser Aerotransportado de la Fuerza Aérea estadounidense, un antiguo proyecto militar. Y si bien un telescopio de 30 metros parece un sueño, actualmente están en construcción uno de 24 metros y otro de 39 metros en Chile.

Aunque imagina el faro espacial en la cima de una montaña, pera reducir todo lo posible el tramo de atmósfera que la luz debe atravesar, Clark señaló que hay problemas de seguridad asociados a un poder de 800 watts por metro cuadrado como el que generaría el láser. Podría dañar la vista de quienes lo mirasen inadvertidamente, ya que no es detectable por el ojo; también podría interferir con las cámaras de cualquier nave que pasara por él. "Si se lo construyera en el lado oscuro de la luna, donde nadie vive u orbita mucho, sería un lugar más seguro", dijo a Science Daily.

Más allá del uso original que pensó para el faro espacial, Clark espera que su estudio impulse el desarrollo de técnicas de imágenes infrarrojas, no sólo para captar señales similares que podrían emitir formas inteligentes extraterrestres, sino para identificar gases en las atmósferas de planetas lejanos que pudieran indicar vida.

3 nov. 2018

El primer niño extraterrestre podría nacer en 6 años

Al menos, ese es el plan ambicioso de una empresa neerlandesa para convertir la humanidad en una especie multiplanetaria


SpaceLife Origin, compañía con sede en los Países Bajos, ha anunciado este martes sus planes para crear en la próxima década una 'póliza de seguro' definitiva para la humanidad: la reproducción humana segura en el espacio.

El ambicioso objetivo del programa sus misiones programadas para 2020-2024 es "permitir una vida sostenible más allá de la Tierra". Y para crear las primeras generaciones de seres humanos que no nazcan en nuestro planeta, la compañía planea usar su propia tecnología, pendiente de patente.

"Si la humanidad quiere convertirse en una especie multiplanetaria, también tenemos que aprender a reproducirnos en el espacio", explica el CEO y fundador de SpaceLife Origin, Kees Mulder. La compañía pretende completar las tres primeras etapas de su plan para 2024, cuando esperan que nazca el primer bebé humano en el espacio durante una misión de 36 horas de duración.

Misión Arca (2020)
La primera etapa consistirá en enviar a la órbita mil tubos protegidos contra la radiación llenos de células reproductivas humanas masculinas y femeninas, tomadas de centros de fecundación in vitro de todo el mundo.

Los tubos se almacenarán en lugares seguros en la Tierra y a bordo de un satélite en el espacio. La empresa lo ve como una póliza de seguro para la humanidad en caso de un 'armagedón' en la Tierra.

Misión Lotus (2021)
La siguiente fase implica el lanzamiento a la órbita de una tecnología patentada llamada Incubadora de Embriones Espaciales. El dispositivo estará precargado con células reproductoras masculinas y femeninas que se concebirán automáticamente al llegar al espacio.

La incubadora contará con una gravedad normal para evitar cualquier problema potencial con la ingravidez en un entorno de gravedad cero. Después de cuatro días en el espacio, el aparato regresará a la Tierra, donde se verificará la viabilidad de los embriones. Los embarazos y nacimientos reales en esta etapa del plan se llevarán a cabo en la Tierra.

Misión Cuna (2024)
En el marco de la tercera etapa –la más ambiciosa– una mujer embarazada dará a luz a 400 kilómetros sobre la Tierra con la ayuda de un equipo médico. "Es un paso pequeño para un bebé, pero un paso gigante para la humanidad", transforma la famosa cita de Neil Armstrong el doctor Egbert Edelbroek, director de Estrategia e Innovación de SpaceLife Origins.

Para reducir el riesgo tanto para el niño y la madre, como para la misión en general, la candidata seleccionada para esta etapa ya deberá haber tenido dos partos no problemáticos. El proceso de selección de las mujeres para dar a luz en el espacio comenzará en 2022.

Si la misión tiene éxito y el primer niño nacido en el espacio regresa sano y salvo a la Tierra, la compañía pretende liderar el camino para producir las primeras generaciones de seres humanos extraterrestres para el año 2032, "porque la vida en la Tierra podría ser muy difícil durante el próximo siglo".

Misión de la NASA al corazón de Marte

La misión, que fue lanzada el pasado 5 de mayo, aterrizará el 26 de noviembre en el planeta rojo


La Administración Aeronáutica Espacial Nacional de EE.UU. (NASA) ya prepara para el próximo 26 de noviembre el aterrizaje en suelo marciano del InSight, que tiene como objetivo dar luz sobre las entrañas de Marte, informó la institución en rueda de prensa.

La misión, que fue lanzada el pasado 5 de mayo, aterrizará el lunes 26 de noviembre en el planeta rojo, donde operará el vehículo robótico encargado de explorar el núcleo de Marte, y buscará ampliar el conocimiento sobre su formación y el de otros planetas rocosos, como la Tierra.

"Vamos a Marte para mirar atrás, al origen del Sistema Solar, para investigar lo que pasa dentro y cómo se relaciona eso con el centro de la Tierra", explicó Bruce Banerdt, investigador principal del proyecto, quien comentó que es más sencillo hacerlo en Marte por su historial, "más calmado", que el de la Tierra.

Esta es la primera vez que una misión espacial busca analizar especialmente "el corazón" del segundo planeta más pequeño del Sistema Solar, después de Mercurio.

Hasta ahora, las misiones a Marte han capturado imágenes de la superficie, estudiado rocas, excavado en la tierra y buscado pistas sobre el agua que alguna vez fluyó en Marte, pero nunca se ha indagado en su interior.

Por su parte, la directora interina de la división de Ciencia Planetaria en la NASA, Lori Glaze, se refirió a InSight como una "misión tremenda".

En concreto, InSight analizará la corteza, el manto y el núcleo de Marte y prevé que ofrezca una idea de cómo se originó el Sistema Solar hace aproximadamente 4,600 millones años.

Así, Insight (Interior Exploration using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport) describirá el tamaño, la composición y el estado del núcleo del planeta rojo, las características de su corteza y manto, y el estado térmico de su interior.

Inicialmente, la exploración InSight debía haberse lanzado en marzo de 2016, pero una fuga en la cámara de vacío que rodeaba el sismómetro del módulo de aterrizaje forzó entonces el retraso y la posterior suspensión de la misión.

La exploración, que durará casi dos años, está financiada y coordinada en su mayor parte por EE.UU., pero también han participado diferentes países europeos, como Alemania, Francia y España.

16 sept. 2018

Próxima b puede ser altamente habitable

Un curioso proyecto en el que trabajaba Stephen Hawking antes de su muerte era poder transferir su mente a una especie de envase tecnológico que a su vez le permitiese viajar al planeta de la estrella Próxima Centauri junto con el excéntrico millonario ruso Yuri Milner en pequeñas naves poco más grandes que un smartphone que viajarían a la cuarta parte de la velocidad de la luz, y es que un nuevo estudio afirma que Próxima b podría ser altamente habitable.
 

Las últimas noticias que teníamos sobre este aislado planeta junto a su estrella enana roja es que podría estar arrasado debido a la alta actividad del astro, que lanzaría llamaradas contra su posible atmósfera quemando toda posibilidad de que fuera habitable.

Sin embargo, los estudios cambian una y otra vez y los datos van variando cada poco tiempo. En el último que ha tenido como objetivo este exoplaneta a unos 4,2 años luz de la Tierra se ha vuelto a observar que este mundo en la zona habitable de Próxima Centauri de 1,3 masas terrestres podría poseer grandes océanos y resultaría apto para la vida.

Por qué se cree que Próxima b podría ser altamente habitable

El nuevo estudio se ha basado en modelos informáticos que se asemejan a los que se usan en la Tierra para estudiar el cambio climático. Dirigido desde el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, se ha observado que el planeta tiene las condiciones perfectas para mantener agua líquida en su superficie en gran cantidad, por lo que cabe la posibilidad de que albergue organismos vivos tal como los entendemos.

El nuevo estudio ha sido publicado en la revista Astrobiology y afirma que las posibilidades de que pueda ser habitable son muy altas. Eso sí, su posición respecto a su estrella, al ser más pequeña y fría que nuestro Sol, es mucho más próxima, por lo que también muestra altas posibilidades de estar anclado por marea gravitatoria a Próxima Centauri, a la que mostrará siempre la misma cara, tal y como sucede con la Luna y la Tierra.

Antaño se había sugerido que la cara iluminada sufriría altas temperaturas, mientras que el hemisferio oscuro sería muy frío. Aun así, guardaría una pequeña zona en la que al agua podría permanecer en estado líquido en una especie de océano circulante y dinámico que podría transferir calor de forma efectiva a los hemisferios desde la zona ecuatorial. ¿Podría ser cierto? De momento, es el estudio más serio y riguroso del que se dispone.

5 feb. 2018

Algunos planetas de TRAPPIST-1 podrían tener agua

Los siete planetas que orbitan alrededor de la estrella TRAPPIST-1 no son mundos rocosos estériles: parecen contener material volátil, probablemente agua

El sistema planetario TRAPPIST-1, gobernado por una estrella enana ultrafría a casi 40 años luz de la Tierra, está formado por siete planetas (b, c, d, e, f, g, h) que orbitan alrededor de la estrella y, aunque la composición de los mismos es básicamente rocosa, no son mundos rocosos estériles: parecen contener cantidades significativas de material volátil, probablemente agua, ya sea en estado sólido, líquido o gaseoso, que alcanzaría hasta un 5% de la masa del planeta en algunos casos, un porcentaje de agua mucho mayor que el de la Tierra. En cuanto al tamaño, densidad y cantidad de radiación que reciben de su estrella, el cuarto planeta (TRAPPIST-1e) es el más parecido a la Tierra; parece ser el planeta más rocoso de los siete y podría albergar agua líquida, según acaba de informar hoy el Observatorio Europeo Austral (ESO).
Un equipo de científicos, liderado por Simon Grimm de la Universidad de Berna, ha determinado las masas de los siete planetas "basándose en un gran cuerpo de información y en un análisis y modelado de datos muy sofisticados", según la ESO. "Los planetas de TRAPPIST-1 están tan juntos que interfieren entre sí gravitatoriamente, por lo que cuando pasan frente a la estrella hay un ligero cambio en los tiempos. Estos cambios dependen de las masas de los planetas, sus distancias y otros parámetros orbitales. Con un modelo informático simulamos las órbitas de los planetas hasta que los tránsitos calculados concuerdan con los valores observados y de ahí derivamos las masas planetarias", detalla Grimm.

Resulta misterioso que TRAPPIST-1e parezca tener una composición mucho más rocosa que el resto de los planetas. TRAPPIST-1e es el planeta más similar a la Tierra en términos de tamaño, densidad y cantidad de radiación que recibe de su estrella. "Es interesante que los planetas más densos no sean los que están más cerca de la estrella y que los planetas más fríos no tengan atmósferas gruesas", señala Caroline Dorn, de la Universidad de Zúrich y coautora del estudio.

6 dic. 2017

Hallan dos nuevos planetas en zona habitable

Ambos planetas orbitan K2-18, una estrella enana roja ubicada a unos 111 años luz de distancia en la constelación de Leo.


Datos recopilados por el Observatorio Europeo Austral (ESO) han revelado que un exoplaneta poco conocido llamado K2-18b bien podría ser una versión ampliada de la Tierra, y que tiene un planeta vecino el K2-18c.

"Poder medir la masa y la densidad de K2-18b fue tremendo, pero descubrir un nuevo exoplaneta fue afortunado e igualmente emocionante", dice el autor principal Ryan Cloutier, del Instituto Universitario de Montreal para la investigación de exoplanetas (iREx).

Ambos planetas orbitan K2-18, una estrella enana roja ubicada a unos 111 años luz de distancia en la constelación de Leo. Cuando el planeta K2-18b se descubrió por primera vez en 2015, se descubrió que estaba en órbita dentro de la zona habitable de la estrella, por lo que es un candidato ideal para tener agua superficial líquida, un elemento clave para albergar las condiciones de vida tal como la conocemos.

El conjunto de datos utilizado por los investigadores provino del buscador de planetas de alta velocidad y precisión radial (HARPS) utilizando el telescopio de 3,6m de ESO en el Observatorio La Silla, en Chile. HARPS permite que las mediciones de las velocidades radiales de las estrellas, que se ven afectadas por la presencia de planetas, se tomen con la mayor precisión disponible actualmente. Por lo tanto, este instrumento permite la detección de planetas muy pequeños a su alrededor.

Para descubrir si K2-18b era una versión ampliada de la Tierra (en su mayoría roca) o una versión reducida de Neptuno (principalmente gas), los investigadores tuvieron que determinar primero la masa del planeta, utilizando mediciones de velocidad radial tomadas con HARPS.

"Si puedes obtener la masa y el radio, puedes medir la densidad aparente del planeta y eso puede decirte de qué está hecho el grueso del planeta", dice Cloutier en un comunicado.

Un planeta rocoso con atmósfera gaseosa

Después de usar un enfoque de aprendizaje automático para calcular la medición de masa, Cloutier y su equipo pudieron determinar que el planeta es un planeta mayormente rocoso con una pequeña atmósfera gaseosa, como la Tierra, pero más grande, o un planeta principalmente de agua con un espesor capa de hielo encima.

"Con los datos actuales, no podemos distinguir entre esas dos posibilidades", dice. "Pero con el Telescopio Espacial James Webb (JWST) podemos explorar la atmósfera y ver si tiene una atmósfera extensa o si es un planeta cubierto de agua".

El JWST, que se lanzará en 2019, será valioso en la recopilación de una serie de datos para estudiar el sistema solar, el universo temprano y los exoplanetas.

"Hay mucha demanda para usar este telescopio, por lo que se debe ser meticuloso al elegir qué exoplanetas mirar", dice René Doyon, coautor del artículo y también investigador principal de NIRISS, la Agencia Espacial Canadiense. instrumento a bordo JWST.

"K2-18b es ahora uno de los mejores objetivos para el estudio atmosférico, está llegando a la cima de la lista".

Fue mientras revisaba los datos de K2-18b cuando Cloutier notó algo inusual. Además de una señal que ocurre cada 39 días desde la rotación de K2-18, y una que tiene lugar cada 33 días desde la órbita de K2-18b, notó una señal diferente que ocurre cada nueve días.

"Cuando arrojamos los datos sobre la mesa, intentábamos descubrir de qué se trataba. Debes asegurarte de que la señal no es solo ruido, y debes analizarla cuidadosamente para verificarla, pero ver esa señal inicial era buena indicación de que había otro planeta ", dice Cloutier.

Aunque el recién descrito planeta K2-18c está más cerca de su estrella, y probablemente sea demasiado caliente para estar en la zona habitable, como K2-18b, también parece ser una Super-Tierra, lo que significa que tiene una masa similar a la Tierra.
 

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